Eduardo Vera Hernández

 

Eduardo Vera se luce en Doble A con los Piratas de Pittsburgh

Eduardo Vera Hernández va poco a poco consolidando lo que por muchos años, de forma callada, fue cimentando en su aspiración por llegar a las Grandes Ligas.

Recientemente, el sistema de Ligas Menores del béisbol organizado le designó Jugador de la Semana por un par de aperturas de mucha importancia en la sucursal de los Piratas de Pittsburgh en Clase Doble A, el nivel que hoy en día sirve de trampolín para la Gran Carpa.

“Está muy contento y motivado”, cuenta Eduardo Vera Ruz, su padre, al hablar del joven yucateco que desde hace varios años comenzó a picar piedra en la pelota local hasta irse con los Piratas.

El domingo de la semana pasada, Eduardo lanzó pelota de tres imparables y nueve chocolates para guiar al Altoona Curve a la victoria 3-0 sobre los Fliying Squirrel de Richmond, en la Liga del Este de Doble A. Y por esa actuación recibió la nominación oficial de “Jugador de la Semana”, pues en dos salidas durante ese lapso logró marca de 2-0 en ganados y perdidos con 0.61 de carreras limpias y 14 chocolates en 14 entradas y dos tercios.

“Ha estado trabajando mucho para alcanzar ese nivel”, destaca Eduardo Vera papá, quien igual señala que por lo que ha estado haciendo “espera que los Piratas le den un buen contrato en estos días. Se habla de que pueden incluirlo en el róster de 40 peloteros”.

Y esa circunstancia, estar entre los 40, representaría la oportunidad de “ir directo en febrero a los entrenamientos con el equipo de Grandes Ligas y ganarse un lugar”.

Pero en caso de que los bucaneros no le extiendan el contrato, quedaría como agente libre, algo que también representaría una buena oportunidad porque, afirma, irá con su representante a platicar con otras organizaciones que ya están interesados en él.

Eduardo, nacido en Mérida el 3 de julio de 1994, llegó al béisbol de Estados Unidos en 2012, firmado en marzo de ese año por los Piratas, junto con otros dos yucatecos prometedores: el lanzador Omar Basulto Germon y el primera base Julio Pérez Toledo.

Ha pasado casi por todos los niveles de sucursales de la organización bucanera, en República Dominicana y Estados Unidos, y, de forma sostenida, siempre ha sobresalido ya sea como abridor o como relevista.

Este año con el Altoona, en Doble A, está siendo fundamental en la rotación. Compila marca de 8-3 en ganados y perdidos, con 3.86 de efectividad y 62 ponches en un total 91 entradas. Está empatado en el tercer sitio de victorias de su equipo y su porcentaje de carreras limpias es uno de los mejores entre los abridores del club, que abrió ayer las series de postemporada.

Del Archivo del Diario rescatamos imágenes de sus inicios en el béisbol. Jugando para los Halcones, los Mets, los Linces, entre otras novenas de la Liga Yucatán meridana, la hizo de lanzador como de jugador de cuadro, y desde muy corta edad pasó a formar parte de la selección estatal, compitiendo en campeonatos nacionales y Olimpíadas.

La historia del béisbol yucateco es rica, pero de escasa presencia en los altos niveles de Estados Unidos. Un dato que alimenta esa reflexión es que Vera Hernández es apenas el segundo jugador nacido en Yucatán en llegar a Doble A, y si se queda en el róster de 40, sería el primero en hacerlo y llegar al entrenamiento grande.

Así que, si mantiene el paso, Eduardo podría convertirse en el primer yucateco en llegar a la Gran Carpa. Sería, pues, la consumación del sueño que comenzó a gestarse en los diamantes de la Liga Yucatán.— Gaspar Silveira Malaver

 

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