Los Leones: 12 hits y 22 ponches en dos partidos
A diferencia de la postemporada anterior, cuando el piloto de los Leones, Roberto Vizcarra, esperaba más tiempo para hacer movimientos, en Otoño los cambios están siendo conforme se van dando los problemas.
En la tercera base, ha tenido un jugador distinto en cada noche. Y es probable, al menos así lo consideró, que para el tercer encuentro, hoy en Oaxaca, aparezca en la esquina caliente Héctor Hernández, toda vez que Diego Madero cometió un error clave para dos carreras en la novena entrada del segundo partido, tras suplir a Ricardo Serrano, cuya pifia en el juego inicial repercutió en la primera derrota.
El problema principal, sin embargo, se vive en el pitcheo de relevo y en algunos puntos de la ofensiva, que van muy apagados. Los bomberos de los Leones han aceptado en total ocho carreras (de diez admitidas en general), siete de ellas limpias, y han sido ellos los que han cargado con las derrotas. Arcenio León y Heriberto Ruelas fracasaron estrepitosamente en el primer partido, con Maikel Cleto y Chad Gaudin saliendo bien librados, pero demasiado tarde, y Cleto y Gaudin fueron los que fallaron en la noche siguiente.
Revisando detalles, del día a día especialmente, a Cleto se le están quedando las pelotas rápidas muy fuera de la zona, y para poder meterse al partido tiene que irse por el centro, cosa que en el segundo partido le pasó una factura grande: en cuenta de 3-1, puso una pelota al centro a Dustin Geiger, quien aprovechó el regalo para estrellarla en un espectacular detrás de las butacas del izquierdo. Otro punto a señalar: para despachar la octava entrada, a la que entró con el score 2-2, Cleto necesitó 31 lanzamientos, demasiados no sólo para un relevista experimentado, sino para cualquier brazo.
En la Serie del Rey pasada, cuando algunos leones pasaron problemas para hacer buenos contactos, no fue sino hasta el quinto partido cuando Vizcarra decidió mover su alineación. Para esta primera etapa ante Oaxaca, no se tardó mucho Vizcarra en mover a su gente. En el segundo juego dejó en la banca a Matt Clark, un exligamayorista que no se ha podido adaptar con los melenudos, sumando turnos al bate muy pobres. Metió entonces a uno de sus hombres talismán del rol regular, Humberto Sosa, quien defendió la primera base.
En la guerra de estrategias de la octava, sentó a Sosa para meter a Clark a batear de emergente en un momento clave, pero Sergio Omar Gastélum, piloto de los Guerreros, jaló por un zurdo del bulpén y entonces se fue a la banca otra vez Clark, entrando Jonathan Jones, quien elevó para producir. Jones es otro de los que se fueron al pino por su bajo rendimiento, y apenas fue su primer turno en playoff.
Yucatán tampoco aprovechó sus oportunidades. Una, clara, en la octava entrada, en la que el héroe de la defensiva guerrera la noche previa, Yordanis Linares, cometió un costoso pecado dejando caer un elevado que parecía de rutina. Esa jugada dejó dos en base con uno fuera, pero Erick Aguilera rodó para doble matanza.
En global, Yucatán apenas ha bateado 12 hits en dos partidos, con solo cuatro carreras, pero suman en cambio 22 chocolates.
Los Leones, como apuntamos en la reseña del segundo partido, perdieron el partido y algunos también perdieron los estribos, al responder verbalmente a aficionados furiosos, en actitud reprobada por muchos. Por algo así suspendieron al mánager Willie Romero hace dos años, luego lo despidieron. Hoy necesitan concentración total en un partido que será vital para tratar de enderezar la ruta.— Gaspar Silveira Malaver
