El serbio derrota a Krueger y va a la siguiente ronda
El tenista serbio Novak Djokovic ganó su primer partido del Abierto de Australia al vencer al estadunidense Mitchell Krueger y tratará de arrebatar la corona de 2018 al suizo Roger Federer.
El número uno del mundo de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) ganó por parciales de 6-3, 6-2 y 6-2 de manera sencilla a a Krueger en dos horas y tres minutos.
Ahora, Djokovic va por su séptimo título y enfrentará al francés Jo-Wilfried Tsonga, quien derrotó al serbio Martin Klizan por 6-4, 6-4 y 7 (5)-6 también en la jornada de ayer en Australia.
El suizo Stanislas Wawrinka avanzó a la segunda ronda tras jugar un set y medio, pues su rival el letón Ernests Gulbis se retiró del encuentro.
Wawrinka, quien nunca ha perdido en su debut, enfrentará al canadiense Milos Raonic, que dejó fuera al local Nick Kyrgios en tres sets, 6-4, 7(5)-6 y 6-4.
Por los hermanos Zverev, Alexander derrotó al serbio Aljaz Bedene 6-4, 6-1 y 6-4 y se enfrentará al francés Jeremy Chardy; “Misha” fue derrotado por Gleb Sakharov con parciales de 6-3, 6-1 y 6-3.
Dominic Thiem, el subcampeón del último Abierto de Francia, tuvo que emplearse a fondo ante al francés Benoit Paire, imponiéndose 6-4, 6-3, 5-7, 1-6 y 6-3 en un partido que acabó justo después de las 2 de la madrugada.
Milos Raonic empleó 30 aces y no perdió su saque en su triunfo sobre la esperanza local Nick Kyrgios por 6-4, 7-6 (5) y 6-4. En la segunda ronda se verá las caras con el suizo Stan Wawrinka, que avanzó luego de que una lesión de espalda obligase al letón Ernests Gulbis a retirarse en el segundo set con el marcador en 3-6 y 3-1.
Retorno excepcional
Fue un retorno excepcional para Serena Williams en el Abierto de Australia. Casi como si no se hubiera ido.
En su primer partido en Melbourne tras ganar el título en 2017 cuando estaba embarazada de su hija —el primero oficial tras la caótica derrota en la final del Estados Unidos en septiembre— Serena pareció estar en su mejor momento al imponerse el martes por 6-0 y 6-2 a Tatjana Maria en la primera ronda.
“Soy de las que le gusta tirarse a nadar en lo profundo y ver qué pasa”, dijo Williams al ser entrevistada a pie de cancha tras lo que esencialmente fue un entrenamiento de 49 minutos.
La menor de las Williams no se había metido en las aguas de un Grand Slam desde Nueva York, donde terminó mal luego que recibiera una advertencia por recibir instrucciones de su entrenador, le descontasen un punto por romper una raqueta y eventualmente le quitaron un juego por tildar de “ladrón” al juez de silla durante la final.
Cuando un reportero mencionó ese partido durante la rueda de prensa de la norteamericana, como parte de una pregunta sobre si debe permitir la orientación de un entrenador en las grandes citas, la estadounidense respondió cortante: “No tengo nada que comentar”.
Lo cierto es que el partido ante Maria no fue un examen exigente para Serena.
La estadounidense va por un octavo cetro en Melbourne y el 24to de sencillos en un grande de por vida, con lo que empataría a Margaret Court — cuya carrera incluye la era aficionada — para la mayor cantidad en la historia del tenis mundial.
“Parece que llevo una eternidad persiguiendo ese récord”, comentó Serena, de 37 años, y quien parece tiene mucha cuerda. “No hay nada que parezca distinto”.— AP
