El mítico Michael Jordan fue la gran inspiración de “El Rey”.

Desde el primer día que LeBron James tomó un balón de básquetbol, solo quiso emular a Mike.

James y sus amigos más cercanos idolatraban a Michael Jordan mientras crecían juntos en las canchas callejeras de Akron.

Mientras se transformaba en una promesa del deporte, capaz de dar el salto de la secundaria a la NBA como primera selección del draft, James estudiaba, imitaba y se inspiraba con Jordan.

James se puso el número 23 en la espalda tan pronto como pudo hacerlo en el décimo grado de secundaria.

Michael Jordan también admiró el juego de James durante muchos años.

“Quiero felicitar a LeBron por llegar a otro gran hito durante su increíble carrera”, dijo Jordan en un comunicado.

Cuando James rebasó el miércoles por la noche el total de puntos de Jordan en su carrera, lo hizo en un par de Nikes que decían “Gracias M. J.” en los costados. Ese homenaje no describe todo lo que el brillo de Jordan significó para un muchachito que soñó con una mejor vida jugando con una pelota.

“M. J. fue mi inspiración“, dijo James. “M. J. fue un relámpago en una botella para mí, porque yo quería ser como él”.

James ahora tiene 34 años y tres anillos de campeonato y una formidable carrera de 16 años en la NBA. Pero él sigue maravillado por Jordan, quien para él ha representado la cima del éxito durante toda su vida.

Dejó atrás a Jordan para quedar cuarto en la lista histórica de anotadores de la NBA con una jugada de tres puntos en el segundo cuarto del partido de los Lakers contra los Nuggets, que Los Ángeles perdió 115-99 ante Denver. James superó los 32,292 puntos de Jordan con otra muestra de la fuerza física que define su estilo de juego, un estilo que fue influido por la combinación de agresividad y elegancia de Jordan.

“Uno siempre está luchando contra el fracaso. El porcentaje de gente como yo — de un hogar con un solo padre, hijo único, necesitado— (las probabilidades de) salir adelante no son para nada altas. M. J. tuvo fue una gran influencia para que yo la hiciera, junto con mi madre, junto con la ciudad en sí, junto con los entrenadores de las ligas infantiles. Pero Mike no tenía idea de que lo que estaba haciendo por un niño que crecía a 45 minutos de vuelo de distancia de Chicago, donde trabajaba”.

James no tuvo dinero para comprarse Air Jordans, pero recuerda que caminaba por los centros comerciales y se maravillaba al ver las impecables zapatillas rojas y negras. Eso le inspiró la idea de tener sus propias zapatillas, resultado de ser la estrella que quería ser.

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