Y llegamos al último día. No hay más allá para Leons y Acereros ni para la Liga Mexicana.

Seis meses después, quedan sólo dos equipo de 16 que iniciaron. Dicen que solo los grandes llegan estas alturas.

Llegaron al Juego 7 de la Serie del Rey los que los expertos señalaron desde el primer día. Acereros en el Norte, merced a una inversión impresionante de Gerardo Benavides.

Pape que sueña con hacer campeones a los Acereros de la ciudad que su abuelo comenzó a construir décadas atrás.

Leones de Yucatán llega por el Sur, fruto de una labor titánica de los hermanos Erick y Juan José Arellano Hernández, jóvenes empresarios de Mazatlán que decidieron invertir sus recursos en hacer de los melenudos una organización competitiva, forjarla como empresa, haciendo que deporte y negocio se fundan en una sola para alcanzar la cumbre.

Antes de decir lo que todo sabemos, que uno alzará la Copa Zaachila, debo ponerme de pie ante las dos organizaciones. Ninguna merece menos que la otra. Deben ser el ejemplo de las demás novenas. Hay que invertir para ganar, sembrar para cosechar.

Pero alguien tiene que llorar mientras el otro celebra. Y de vale hacerlo. Si Monclova gana la ciudad industrial, la cuna del acero mexicano, izará por primera vez un banderín de la Liga Mexicana. Nos contaba el taxista que nos llevó a conocer la ciudad que desde que él nació hace 45 años nunca han sabido lo que es un campeonato.

La mayor inversión en béisbol la hizo Benavides Pape. Traer a Chris Carter y a Erick Aybar debe costarle un dineral. Pero así se levantan los emporios. Y su afición lo tiene en cuenta por eso está con todo. Mis respetos.

También podría interesarte: El estadio más ruidoso de México, otro rival de los Leones

Y los Leones, ni se diga. Técnicamente armaron una novena que fue vaticinado para estar aquí. Pero el castillo se desmoronaba. No echaron reversa nunca. Sobre la marcha enderezaron la ruta, ajustaron piezas. Y como en el ajedrez, hicieron al final los movimientos precisos. Hoy van por el jaque mate.

Repasamos lo que dice la gente de béisbol. Y a veces cuesta poner de acuerdo a la mayoría. Y ahora lo que casi todos dicen es que, con justicia, las dos mejores organizaciones del año llegaron al último día.

Digan lo que digan, incluso para el que escribe, llegaron momentos que los agoreros pensaron que era el año de los Diablos y su nuevo estadio, o que Tijuana y sus Toros estarían vivos.

De verdad que me parece increíble cómo los Leones salieron del marasmo para estar aquí.

Los Acereros, con la ciudad loca por el equipo, en la calles, en los pocos parques que hay, en sus anuncios espectaculares, están viviendo una oportunidad única de saber qué es un campeonato.

Los Leones, con cuatro coronas en su haber, una tradición que va más allá de ganar campeonatos, pues son una religión y parte de la identidad de los yucatecos.

Jugará Monclova su partido 141 del largo año y los Leones el 136. Y ninguno desmerece.

Así que el que alce la Copa Zaachila en unas horas más lo tendrá justo. Quizá haya quienes piensen en que el béisbol y las estrategias, y la mentalidad.

Queda un juego. Y aquí llegaron los dos grandes del año. Así que… mis respetos al campeón y mis respetos al que los vea celebrar.

Gaspar Silveira Malaver (enviado especial de Grupo Megamedia)

También podría interesarte: Confianza, clave para llegar al Juego 6 en la Serie del Rey

Vianey Alejandra Paulino Cuxin es editora web egresada de la Licenciatura en Ciencias y Técnicas de la Comunicación por la Universidad Interamericana para el Desarrollo (UNID). Se incorporó a la División de Medios de Grupo Megamedia en marzo de 2015.