Ambos equipos buscan mantener el nivel en 2020
Los dos mejores equipos de 2019 saben que el reto para el año siguiente el desafío será igual o más complicado.
Pero tanto Gerardo Benavides Pape, dueño de los campeones Acereros de Monclova, como los hermanos Arellano Hernández, propietarios de los Leones de Yucatán, saben que han dado un paso importante. Y la consolidación debe ser inmediata.
“A este equipo no tenemos mucho que moverle”, dijo Benavides Pape mientras el Estadio Monclova vivía una fiesta por la que sus aficionados esperaron 45 años. “¿Y sabe porqué estamos aquí los Acereros y los Leones? Porque trabajamos todo el año. Todo mi respeto a la familia Arellano y a los Leones por este esfuerzo que han hecho”.
Erick Arellano Hernández se fundió en abrazos con sus jugadores. Con emociones encontradas, habló de lo vivido en el año, sin referir tanto a la Serie del Rey.
Los Leones perdieron la gran final de la Liga Mexicana llegando al máximo de siete partidos. Tuvieron ventaja de 3-2 en la serie y en los juegos 6 y 7 tuvieron ventaja, pero no supieron rematarlo.
“Que más que decir que esto es béisbol y uno de los dos tenía que ganar. Y ahora desde mañana comenzaremos a trabajar para lo que viene”. Yucatán viajó en un chárter tras la decisión del séptimo partido.
Llegaron los jugadores a las 9 de la mañana visiblemente tristes. Pero la arenga de su dueño expresa lo que hay en la realidad: “No tenemos que reprocharles nada. Jugamos ante un equipazo, una novena de un tremendo lineup”.
Los Acereros piensan lo mismo: “Enfrentarnos a Yucatán en la final hizo más grande este campeonato”, expresó Pat Listach, piloto de los monclovenses.
Y sí, definitivamente que lo hizo más épico. El final fue de gente grande.
Pero el cierre fue la cereza del pastel: cuando los Acereros saludaron a los Leones y los invitaron a salir de su caseta para un abrazo a la vista de todos. Reconocer al rival por su dignidad y esfuerzo hizo más grande al campeón.— GASPAR SILVEIRA
