Una mujer se protege del sol en el centro de Mérida, "la isla urbana de calor más grande que tenemos".

En los últimos años se ha registrado un aumento en las temperaturas que, aunado al “boom” de desarrollos habitacionales y el incremento del uso de automóviles y de sistemas de aire acondicionado, ha hecho proliferar las islas urbanas de calor en Mérida, sostiene la doctora Claudia Vázquez Torres, investigadora de la Uady.

Claudia Torres Vázquez, doctora en Arquitectura, profesora investigadora de la Uady, especialista en confort térmico.

Junto con ello, la investigadora sostiene que hacen falta acciones en materia de diseño bioclimático, así como una plan de desarrollo con multas para las acciones que empeoran la situación e incentivos para “construir en verde”.

Sin embargo, la académica de la Facultad de Arquitectura sostiene que hay acciones que las personas pueden realizar para reducir su sensación térmica: “No tenemos por qué dar por hecho que si vivimos en un clima cálido, tenemos sí o sí que experimentar calor”.

Islas de calor en Mérida

La especialista en confort térmico sostiene que como parte sus investigaciones ha documentado incrementos en la temperatura del suelo y disminución de la vegetación en distintos puntos de Mérida, con base en imágenes satelitales. Estos nodos con aumento en la temperatura es lo que se conoce como islas urbanas de calor.

Según mapas proporcionados por ella, hay lugares que alcanzan temperaturas de hasta 45 grados en las zonas norponiente y nororiente de la ciudad, principalmente en áreas cercanas al Anillo Periférico de Mérida. También en terrenos del aeropuerto y en el centro de la ciudad.

Comparación de las temperaturas del suelo en 2020 y 2024. Las temperaturas menores (a partir de 25 grados) se marcan en colores azules; las que llegan a 45 grados aparecen en tonos rojos. Mapas generados con base en imágenes satelitales correspondientes al mes de mayo de esos años, que históricamente es el más cálido, proporcionados por la Dra. Vázquez Torres.

“Identificamos un incremento en la temperatura en la zona norte e identificamos también algunos puntos en la zona poniente y en la zona oriente. El Centro Histórico no queda exento… Es el nodo de isla urbana de calor más grande que tenemos”, explica.

En ese caso, detalla que esto ocurre principalmente por las dinámicas que ahí se dan: un incremento en el nivel de ocupación, los vehículos y el uso de aire acondicionado. “A más aires acondicionados en la casa, mayor el calor que se genera hacia el exterior”.

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Desarrollos impactan en el calor de Mérida

Por otro lado, señala que los desarrollos habitacionales también inciden en las islas de calor en la ciudad porque se están talando árboles y ahora hay áreas más extendidas de concreto. También impacta en la sensación térmica los sistemas constructivos usados en las viviendas y vialidades.

Por otro lado, la catedrática agrega que cada vez toleramos menos pasar tiempo en el exterior sin aire acondicionado. “Una isla urbana de calor también impacta en nuestra disminución para tolerar condiciones climáticas a las que deberíamos habituarnos”.

En materia de vivienda, la doctora considera que hace falta una adaptación regional de los sistemas constructivos. En varios casos las constructoras no consideran materiales acordes a las condiciones climáticas: “Generalmente se toma un modelo que se utiliza en el resto del país”.

Comparación de las áreas de vegetación en 2020 y 2024. Los tonos más verdes son los que tienen más plantas. Los morados más fuertes son donde mayor deforestación hay. – Mapas generados con base en imágenes satelitales correspondientes al mes de mayo de esos años, proporcionados por la Dra. Vázquez Torres.

Sin embargo, la arquitecta egresada de la Universidad de Guanajuato señala que una adaptación que sí ha visto en desarrollos locales es el uso de la ventilación cruzada. Esta consiste en colocar ventanas en muros encontrados.

Vivienda vertical, con más calor en los últimos pisos

Otro punto a considerar con el aumento de viviendas verticales es que los mecanismos de transferencia de calor van a permitir que los últimos niveles sean los más calurosos. Esto, porque van a recibir directamente la radiación en más caras y porque por las propiedades del aire, el más caliente se va a almacenar en las partes superiores. “Como van a estar conectados a través de un cubo de escalera, eso se va a traducir en que el último nivel va a ser el más sacrificado en cuestiones de confort”.

En este apartado la investigadora recuerda que desde 2017 se obliga a los desarrolladores a colocar un aislante térmico en su losa de azotea y en el muro de mayor asoleamiento.

“Timelapse” generado con Google Earth, que muestra los cambios en la ciudad de Mérida.

¿Qué hacer para mitigar el calor en Mérida?

Entre las recomendaciones que pueden aplicarse en casa está el uso de la ventilación nocturna, ya que durante la noche y madrugada disminuyen las temperaturas. Así, la entrevistada propone en esos horarios dejar las ventanas abiertas para que haya ventilación cruzada, además de que usar ventilador ayuda a mejorar la sensación térmica.

En el caso de lugares que no cuentan con aire acondicionado, lo recomendable es cerrar las ventanas, aunque parezca contradictorio. “Cuando veas que ya se empieza a percibir una mayor temperatura, tendrías que cerrarlas y seguir utilizando los ventiladores. Sería la única manera de conservar un aire con mejores condiciones que el que está ocurriendo en la parte externa”.

Otra recomendación sería el uso de materiales reflectivos al impermeabilizar el techo, en lugar de utilizar impermeabilizantes color terracota o de colores más oscuros. “Cuando utilizas ese tipo de materiales disminuyes, por transferencia de calor, el paso de la temperatura hacia el interior”.

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Ojo con los aires acondicionados

Otra recomendación es el uso de celosías en un espacio de transición. También se recomienda controlar el nivel de infiltración del aire a través de las hendiduras de puertas y ventanas.

Por otro lado, la profesora también sugiere no forzar los equipos de aire acondicionado con temperaturas muy bajas. Además, considera que el uso de estos sistemas deberían ser una medida residual, ya que primero deben agotarse las opciones de ventilación natural.

También señala que no todas las viviendas están diseñadas para soportar grandes cargas eléctricas. Ejemplifica que si de repente se aumenta el número de habitaciones con aire acondicionado esto sobrepasaría el diseño eléctrico inicial.

“En la medida de lo posible, por supuesto, cuando se haga una ampliación en la vivienda, utilizar materiales regionales. También, si tienes un patio grande, incorporar vegetación, porque a través de la transpiración de las hojas se mejora el clima”, agrega.

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Planeación urbana para Mérida

Por otro lado, la investigadora señala que en la ciudad de Mérida falta un diseño urbano acorde con las necesidades regionales. “Si hablamos de la construcción de vivienda, nos falta integrar elementos como techos reflectantes, materiales con menores cargas térmicas y un diseño bioclimático en las viviendas de la región”.

Claudia Vázquez señala que también hacen falta más árboles, espacios verdes y calles con sombra. Agrega que también faltan regulaciones para los desarrollos inmobiliarios, “con multas, pero también con incentivos para que se motiven a hacer bien las cosas”.

“Nos falta una planeación urbana sostenible en general, que considere el medio ambiente, las necesidades sociales, la capacidad de las personas para adquirir sus viviendas y también las costumbres locales”.

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Ante eso sugiere alternativas como parques inundables, con vialidades que recolecten el agua de lluvia y la viertan hacia ciertos puntos de interés. También explica que hay algunos pavimentos que no son de concreto y que se pueden utilizar en vialidades muy locales. “Estos pueden ayudar a que el agua se permee hacia el manto freático y no generar planchas tan extensas de concreto”.

La especialista señala que el aumento o disminución del calor que sentimos depende en gran medida de cómo decidamos seguir nuestro camino en el desarrollo urbano y también de las decisiones que tomemos de manera individual y colectiva.

Jessica E. Ruiz Rubio es licenciada en Periodismo y maestra en Gestión de la Mercadotecnia. Comenzó su carrera periodística en 2004, año en que ingresó a Grupo Megamedia. Se especializa en trabajos especiales, análisis de tendencias digitales, temas locales y gestión de redes sociales.