El uruguayo Jonathan Rodriguez

La goleada sanó corazones, pero no es suficiente

Después del silbatazo final del sábado pasado en el Estadio Azteca, los jugadores del Cruz Azul lo tomaron con calma. Celebraron, sí, pero la goleada con el América fue un golpe más en lo anímico que en lo estadístico. Y así se siente también en la vasta y golpeada nación celeste.

La Máquina consiguió una victoria inédita ante el América, ese monstruo de siete cabezas que siempre se le aparecía para volverlo a su realidad, en cualquier circunstancia posible.

El sábado parecía que eso volvería, pero una tontería del tamaño del Coloso de Santa Úrsula sepultó al América y encendió a la Máquina de Robert Dante Siboldi.

El codazo de Roger Martínez sobre la sien de Rafael Baca fue el aliciente para la remontada y goleada. El resto es historia y no es necesario recordarlo por lo fresco que todavía esta para ambas enormes aficiones.

¿Pero algo cambiará después de ese golpe de autoridad cementero?

Del lado azul todo comienza a ser un poco más claro.

La fecha FIFA llegó en el peor momento para los cementeros, pero si logran sortear de buena forma la inactividad, la esperanza de colarse a la liguilla aumentará. El rival dentro de dos semanas es Monarcas Morelia en el Azteca. Posible, sí, de volver a ver a una Máquina como la del sábado.

En la esquina azulcrema el golpe lo sintieron. No es fácil ser goleado por un equipo al que le tenías tomada la medida y más después de haber despedazado hace una semana a las Chivas en el Clásico Nacional.

Como en el texto escrito por un servidor una semana antes, se buscaba rival para el América. La Máquina, con todo y sus pleitos internos, las burlas, los memes y sus 21 años, levantó la mano.

Un repaso táctico

Miguel Herrera nunca ha sido un genio para la estrategia, aunque muchos insistan en hacerlo ver así.

Basta recordar cómo metió a Aquino en el Mundial de 2014 y el equipo se partió. Pero de eso, parece que el “Piojo” no ha aprendido.

Durante el torneo la ofensiva no ha estado a la altura de un equipo como el azulcrema. Y si no se ve trabajo a la defensiva en el balón parado, todo es peor.

El sábado los primeros tres goles de los cementeros llegaron a balón parado. Dos oportunidades para cambiar sobre la marcha y no se vio la mano del entrenador.

Miguel sacó a Jorge Sánchez, quien estaba jugando de a gratis después de una entrada de roja sobre el “Cata” Domínguez que no revisó el VAR y quedó en amarilla, por Carlos Vargas. Juvenil por juvenil y el segundo quedó exhibido siempre.

Si a esto le juntamos que tu mejor central, Bruno Valdez, colaboró en tres de los cinco goles, todo estaba perdido.

Pero ¿y arriba?

Herrera no se percató nunca que Siboldi nulificó cualquier intento americanista por las bandas. Renato Ibarra, el arma predilecta para el ataque azulcrema, fue maniatado por una doble marca entre Adrián Aldrete y el que llegara. Unas veces era el peruano Yoshimar Yotún y otras Roberto Alvarado. Sistemáticamente le hacían el dos contra uno y el ecuatoriano no vio la suya.

Los goles, genialidades de Guido y Henry, que fueron los únicos que entendieron cómo debía jugarse ante la Máquina. Benedetti en la banca, el seleccionado paraguayo Richard Sánchez y Federico Viñas también. Todo responbilidad del “Piojo”.

Pumas, punto a punto

Cabezazo de Carlos González —no muy comentado, pero fue un verdadero golazo— y los Pumas sacaron un valioso punto en Guadalajara.

Universidad Nacional ha sacado puntos de oro ante los otros tres equipos de convocatoria nacional. Sí, se dice poco para uno de los llamados grandes, pero si nos vamos al tema del presupuesto, los de Míchel juegan en desventaja.

Y es precisamente el español el que está aprendiendo de la Liga MX. Aunque al principio del torneo se veía a un equipo que intentaba más, tal parece que el español ya aprendió lo difícil que es la Primera División mexicana. Y de punto en punto, partido a partido y haciendo de Ciudad Universitaria un territorio inexpugnable, no dudo que veamos a los felinos en la “Fiesta Grande”.— MIGUEL ÁNGEL CALDERÓN LÓPEZ

LA FIGURA

Cuando se espera que la curva que da la edad vaya afectando al ariete francés Andre Pierre Gignac, este llega para demostrar lo contrario. El jugador de los Tigres de la UANL marcó un doblete en la goleada de su equipo ante el líder —en ese momento— Santos. Gignac, el consentido de la afición felina, celebró un gol con una historia de Instagram en tiempo real.

EL PARTIDO

Sin equipos de convocatoria nacional o de moda, pero el Morelia ante Necaxa fue una buena manera de abrir la fecha. Monarcas es experto en dejar ir ventajas claras y lo demostró de nueva cuenta en casa. Los Rayos dieron vuelta a un 2-0 para ganar 3-2 y asaltar la cima del Torneo Apertura. Vázquez mostró de nuevo su categoría en la banca.

EL MALETA

Cruz Azul fue mejor, pero algunos descuidos le estaban dando al Clásico Joven tintes conocidos… hasta que Roger Martínez perdió la cabeza. El colombiano le puso el codo en la cabeza a Baca y el árbitro sacó la roja. Esto trastocó el planteamiento americanista y le dio el impulso que necesitaba a la Máquina para darle la vuelta. Roger sigue sin pesar y sí afecta mucho.

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