Foto: Megamedia

La Jaiba Brava se impone 4-2 en el Estadio Olímpico

Siempre hay detalles que le terminan faltando a los Venados y se buscan corregir. El problema es que el tiempo se acaba y parece que la liguilla se ve cada vez más lejos.

Los ciervos volvieron a dejar ir una ventaja y perdieron 4-2 ante el Tampico Madero, en la fecha 10 del Torneo Apertura 2019 de la Liga MX, anoche en la cancha del Estadio Olímpico “Carlos Iturralde Rivero”.

Después de unos momentos sin tocar la pelota, en solidaridad por el caso del Veracruz de la Primera División, los Venados intentaron desde el comienzo, aunque el primer gol llegó hasta el minuto 27.

Luis Sánchez, uno de los tipos que siempre responde por los yucatecos, sorprendió al arquero de la Jaiba Brava, Miguel Jiménez —exportero de las Chivas— y sacó un derechazo para abrir el marcador.

Pero el Tampico Madero no dejó asentarse a los ciervos después de irse al frente, ya que Jorge García terminó empujando una pelota para el 1-1, en una jugada muy trabada en el área local.

Los dirigidos por Sergio Orduña siguieron tocando la puerta de los de Tampico con mucho peligro y la recompensa llegó en un balón parado, que Abraham Coronado aprovechó para rematar con la cabeza y poner a los Venados de nueva cuenta con la ventaja.

Pero aquí entra lo que decíamos al principio. Son momentos de partido en los que todo se pierde y cuesta caro. Anoche volvió a suceder.

Alberto Ocejo, sublíder de goleo del Ascenso, aprovechó un momento de incertidumbre en el área de los ciervos y emparejó al minuto 56.

Como una verdadera marea azul, Ronaldo Prieto aprovechó un balón perdido por la defensa yucateca y mandó el regalito al fondo de las redes. Balde de agua fría y a remar contra la corriente en un partido que se tenía ganado, por las condiciones y por lo que había mostrado el cuadro yucateco en el terreno de juego.

Orduña mandó toda la carne al asador para intentar empatar, pero el momento del partido fue muy distinto.

Imprecisiones y con más ganas que fútbol, los Venados comenzaron a empujar en busca del empate… y llegó todo lo contrario.

Leandro Torres de nueva cuenta aprovechó un balón que se quedó botando en el área para definir y darle cuatro puntos a su equipo.

Los Venados, con 13 puntos, ven cada vez más lejos la liguilla. Una lástima, pues el inicio prometía. Quedan tres juegos y ya no hay margen de error.— MIGUEL ÁNGEL CALDERÓN LÓPEZ

 

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