Metas definidas de Patricio Salas Quintal en fútbol
Se fue siendo un niño a Pachuca. Bueno, en realidad sigue siendo un niño porque apenas va por los 15 años.
Pero lo que Patricio Salas Quintal quiere alcanzar lo sabe desde hace mucho: jugar en Europa.
Recién desempacado de Pachuca, donde este año lleno de experiencias fue capitán del equipo de la Liga Sub-15 MX, Patricio pasa unos días en casa, con el cobijo de su madre y su abuelo, dos de las personas más importantes de su vida. Quiere cargar energías para lo que viene porque 2020 debe ser lleno de trabajo.
Patricio, en una charla realizada en los salones de Centro Megamedia Campestre, destaca que con la filial de los Tuzos alcanzó este año las semifinales, “en una buena temporada, en la que se luchó con todo”.
A las órdenes del chileno Claudio Aguilera, quien es director técnico del equipo Sub-15, Patricio fue capitán tuzo y, en su posición de delantero, presentó la virtud de ser más un jugador de enlace y que sirve goles, que en autor de los tantos.
“No juego precisamente para anotar, sino como un surtidor”, dice Patricio, quien en este 2019 también vivió la hiel, pues así como participó en un torneo internacional, una lesión le dejó fuera de las canchas por espacio de un mes.
Pachuca, lo mejor
Salas Quintal considera que lo mejor que le pudo haber pasado fue llegar a Pachuca, una organización que, bajo la famosa Universidad del Fútbol, permite a sus jugadores también estar cursando sus estudios. En su caso, va en primer año de preparatoria.
“Nos apoyan mucho en la escuela porque es tan importante como el fútbol. Y los directivos entienden bien nuestra situación, estamos fuera de casa, lejos de nuestras familias y no, no es nada fácil vivir eso”, expresa el adolescente.
Y, lo acepta, se vive tan complicado que muchas veces los jugadores comienzan a pensar en regresar.
Pero Patricio no lo ve de esa forma. Y lo relata.
“En el año 2020 tengo metas en lo individual, que me pueden ayudar a llegar a la Primera División”, comenta.
Pero igual tiene claro algo: “En un año y medio puedo saber si la voy a hacer o no”, refiriéndose a las expresiones de muchos profesionales del visoreo que hablan de que, hoy en día, la edad clave para conocer el real desarrollo de un futbolista camino al profesionalismo es entre los 16 y los 17 años, incluso, en el proceso de cara al Mundial Sub 17.
Para Patricio, una de las metas inmediatas es trabajar fuerte y dejarse ver para poder integrar la selección mexicana. “El siguiente Mundial le toca a mi categoría. Y la meta es estar en el once tricolor”.
Eso sí, no duda en ningún momento en hablar de lo fuerte que tiene que ser para poder alcanzar las metas. “No te regalan nada. Lo tienes que trabajar, lo tienes que lograr tú”, dice, y agrega que, en Pachuca, todos los que están en los equipos reciben el mismo trato. Así que todo depende de uno mismo”.
Patricio trata de sacarle máximo provecho a las cargadas agendas en el día a día. Porque de verdad que hay que darle duro.
Un día de trabajo comienza a las 7:30 horas.
“Entrenamos de 8 a 10 por primera vez. De 10 a 11, a comer, y de luego a la escuela, hasta las 5 de la tarde. Nosotros estamos entre los que juegan y estudian, pero igual hay otros muchachos que sólo van a la escuela”.
“Sin duda Pachuca es la mejor organización y tiene mejor proyección que otros clubes. En sistema y en instalaciones”.
Así vive Patricio su momento. Recuerda que en 2017 estuvo medio año en Inglaterra, donde fue visoreado por el Chelsea. Al regresar, en 2018 fue visoreado en mayo y luego Pachuca se lo llevó en julio, y de allí hasta ahora, sigue enfundado con la playera de los Tuzos. Y todo comenzó desde las canchas del Colegio Montejo, donde comenzó a jugar cuando tenía cuatro años, según relatos de su madre, Xiomara Quintal Gordillo.
Extraña, sin duda, la comodidad y tranquilidad que le daban vivir en casa con su familia, con su madre y especialmente su abuelo, doctor Ángel Quintal Flores, y rodeado de sus amigos.
“Pero si uno quiere llegar lejos, tiene que hacer sacrificios”, comenta, destacando lo que hacen actualmente en el máximo circuito mexicano jugadores como los yucatecos Henry Martín, con América, y Miguel Sansores, con Morelia.
Y, admirador de Raúl Jiménez, quiere llegar tan lejos como él en la Premier.
“Me identifico con él por su forma de jugar. Y quiero llegar a jugar en Europa como él”.— Gaspar Silveira Malaver
