Michael Jordan se encuentra en el olimpo de los mejores deportistas de toda la historia a nivel mundial. El mejor jugador de baloncesto que ha pisado hasta ahora una cancha de baloncesto, no deja más que aumentar su leyenda, haciendo que sus seis anillos cojan tintes épicos cada vez que se conoce en profundidad todo el sacrificio que llevó a cabo para lograrlo.
Desde sus inicios, el inmortal de los Bulls demostraba que tenía maneras para dejar su impronta en la mejor liga del mundo de la canasta. Pese a lo que se podría pensar, su sueldo de novato no está a la altura de los actuales, que cobran los primeros elegidos en cada Draft. De hecho, el natural de Brooklyn comenzó su legado ingresando $550.000 en su primera campaña de novato, muy por debajo de lo que ha firmado este año el número 1 del Draft, Zion Williamson con $9,757,440.
A la vista de las cifras, resulta bastante inexplicable para el gran público las razones de estas diferencias, más si cabe, cuando el salario de Jordan está tan alejado de los actuales. Pero como todo, la explicación existe, y basta con fijarse en la evolución de la NBA y de sus medidas económicas, con el salary cap a la cabeza, implantado en la temporada 84-85.
Un reciente estudio de la casa de apuestas en línea Betway incide en todo este progreso, poniendo a las claras, el increíble ascenso que ha tomado la liga en las últimas décadas en todos los aspectos.
Desde mediados de la década de los 80, el techo de gasto en plantillas es una realidad en la NBA, curiosamente coincidiendo con la llegada de Michael Jordan a la liga. En la temporada 84-85, se estableció este salary cap en 3,6 millones de dólares, llegando en esta campaña hasta los 109 millones de dólares.
Sin duda, un ascenso meteórico, que explica el porqué de los bajos salarios de las estrellas como Jordan, comparado con los ingresos que perciben ahora los jugadores que marcan el ritmo de la competición. (I.S.)
