Gaspar Silveira Malaver
Intercambiaba ayer opiniones con Alfonso Lanzagorta, comentarista de Fox Sports, sobre los protagonistas de la Serie Mundial. El abogado que también narra juegos dice que los Dodgers de Los Ángeles son los favoritos. En su análisis, muy puntual, como el que publicamos en el Diario la víspera del arranque del Clásico de Otoño, muestra que los angelinos son poderosos en prácticamente todas sus líneas.
Tenemos una postura igual y va sobre lo mismo: tienen los Dodgers de Dave Roberts las herramientas para ganar la Serie, no sé si en cuatro, en cinco o en siete juegos. Pero de que pueden ganarla, sin duda.
Ahora bien, mi observación a todos los vaticinios que hacen los expertos no se basará solo en las estadísticas, que cuentan mucho, de acuerdo. Mi apunte es el siguiente en torno a las realidades del juego y las necesidades del deporte:
Tampa Bay está ansioso por ganar algo que nunca ha ganado. Son capaces, pero si no ganan las Rayas, el siguiente año aún serán jóvenes y pueden seguir aspirando a consagrarse en el Clásico. No tienen presión ni la obligación, y su compromiso es con ellos, con su crecimiento.
Los Dodgers, en cambio, tienen que ganar por urgencia, y que si no lo hacen, los van a crucificar porque tienen uno de los equipos más sólidos de los últimos años. Es obligación para los Dodgers alcanzar la meta.
Y esa, puede ser una diferencia muy grande a la hora de salir a jugar.
Deben ganar los Dodgers. Ayer mostraron sus intenciones. Y son muy poderosas camino al trono.
