El yucateco fue preseleccionado para la Sub-17
Hace menos de un año, en una charla con el Diario, Patricio Salas Quintal hablaba de sus sueños de llegar lejos en el fútbol. Para ello, sin embargo, tenía un compromiso consigo mismo: trabajar para lograrlo.
Anteayer, el joven delantero yucateco recibió un llamado de esos que alientan el esfuerzo, al ser convocado para la preselección nacional Sub-17, de cara a eventos próximos. Y ese era uno de los sueños que tenía para el futuro.
Patricio fue uno de los dos jugadores que militan con las fuerzas básicas de Pachuca que fue llamado para esta convocatoria, de acuerdo con el documento que hicieron llegar a la institución que preside Jesús Martínez. Él va como delantero y José Ángel Eulogio Téllez acudirá como portero.
En un comunicado, la Federación Mexicana les llama para presentarse el sábado 31 en el Centro de Alto Rendimiento para los exámenes médicos de rigor para trabajar a partir de ese día.
“Es una concentración de poco menos de una semana, como un miniciclo, y es muy importante porque es la primera que se hace en el año y también la primera con este entrenador”, dijo el joven ariete en una plática ayer con el Diario.
Del 31 de octubre al 5 de noviembre serán los trabajos de la concentración del equipo que dirige Luis Ernesto Pérez.
“Vamos a aprovechar esta oportunidad de trabajar con la preselección para ganarnos un lugar en el equipo”, señaló, y se dijo contento por este primer llamado a una convocatoria de la Federación Mexicana.
Nacido el 17 de febrero de 2004, Patricio se desempeña como delantero. Se hizo jugador en el Colegio Montejo y de allá surgió hacia otras categorías participando en la Liga Marcelino Champagnat y los diversos torneos locales.
En 2017 estuvo medio año en Inglaterra, donde fue visorado por el Chelsea y al regresar, en mayo de 2018, fue visto por el Pachuca, que se lo llevó en julio y desde entonces milita en la organización de los Tuzos.
El yucateco dijo sentirse muy contento por este llamado, e igual que hace un año, reiteró su compromiso para seguir trabajando más fuerte, porque sabe que lo que viene será más difícil: mantenerse.— Gaspar Silveira
