El español palpita el récord histórico de campeonatos
Tanto que se temió que los dolores en la espalda frenarían a Rafael Nadal en el Abierto de Australia y su intento de romper el empate con Roger Federer por el récord histórico de más títulos individuales de Grand Slam en el tenis masculino, que con tres victorias esta semana, el español será el único con 21.
Hasta ahora, no ha cedido un solo en set en cuatro partidos, instalándose por decimotercera ocasión en los cuartos de final en el Melbourne, y la número 43 en las grandes citas, tras derrotar ayer 6-3, 6-4 y 6-2 a Fabio Fognini, el decimosexto cabeza de serie.
Y más allá, contabilizando al inicio del Abierto de Francia del año pasado, Nadal ha ganado sus últimos 33 últimos sets de Grand Slam.
Quedó exultante tras vencer al italiano Fognini, en la que fue su primera gran prueba de este abierto australiano.
“En el primer set he dado mi mejor nivel del torneo”, resumió Nadal.
¿Y a qué obedeció ello?
Bastante sencillo, según explicó el jugador de 34 años: finalmente pudo practicar en dos días consecutivos tras una molestia en la espalda que surgió hace tres semanas y que provocó que tomase cuidados.
Pero no todo está perfecto, advirtió.
“No pude practicar como se debe durante 19 días, pero ayer pude trabajar más”, afirmó Nadal. Esto es un déficit con el que parto respecto a los demás. La perspectiva es diferente ahora a la de hace cinco o seis días. La situación ha mejorado sin ninguna duda”.
“Creo que este partido, con varios puntos largos, me ha ayudado mucho para el próximo”, añadió.
Ese será mañana contra el griego Stefanos Tsitsipas (quinto preclasificado), quien avanzó cuando su oponente de octavos de final, el italiano Matteo Berrettini, (noveno cabeza de serie), tuvo que abandonar por una lesión abdominal que sufrió en la ronda previa.
Antes que se comunicara oficialmente que Berrettini se retiraba del torneo, Nadal accidentalmente reveló la noticia al informarle la prensa que Tsitsipas sería su próximo rival.
Nadal tiene foja de 6-1 contra el griego de 22 años. Nadal doblegó a Tsitsipas, 6-2, 6-4 y 6-0 en la ronda de semifinales del Open australiano de 2019.
Poder ruso
El otro cruce de cuartos en su sector de la llave enfrentará a dos rusos: Daniil Medvedev y Andrey Rublev.
Un tercer tenista ruso, Aslan Karatsev, número 114 del ranking y procedente de la clasificación, ya había pasado de ronda. Será la primera vez que hay tres rusos en cuartos de final de un grande desde que se instauró el formato actual.
Medvedev (cuarto cabeza de serie), finalista del Abierto de Estados Unidos en 2019, eliminó al estadounidense Mackenzie McDonald por 6-4, 6-2 y 6-3 en hora y media. Rublev, por su parte, pasó de ronda tras la retirada del noruego Casper Ruud, que abandonó por lesión tras perder los dos primeros sets.
Los rusos son amigos desde la infancia.
“Nos conocemos muy bien”, dijo Rublev, quien han perdido en las tres oportunidades que se ha medido con Medvedev en la gira profesional.
Entre sorpresas
En el cuadro femenino, Jessica Pegula alcanzó por primera vez los cuartos de final de un Grand Slam tras vencer, también por primera ocasión, a una rival del Top 10.
La estadounidense, que se ubica en el puesto 61 del ránking. Sus padres son dueños de los Bills de Buffalo (NFL) y varias franquicias de la liga de hockey sobre hielo NHL. Ayer venció a la quinta preclasificada Elina Svitolina, 6-4, 3-6 y 6-3.
Jessica, de 26 años, ha ganado cuatro duelos en el Melbourne Park en la última semana después de que solo había salido victoriosa en tres juegos de tres torneos de Grand Slam en su carrera.
Llegó al encuentro con una foja de 0-6 ante rivales del Top 10. Su rival de turno será su compatriota y amiga Jennifer Brady, quien derrotó 6-1 y 7-5 a la croata Donna Vekic.
Jennifer Brady fue una de 72 tenistas que debieron recluirse en un hotel como parte de una cuarentena estricta tras llegar a Australia en enero porque algunos de los pasajeros de sus vuelos dieron positivo en Covid-19 a su llegada al país.
Es una oportunidad para ambas al recordar que ella y Brady se hicieron buenas amigas tras jugar dobles juntas para Estados Unidos en el torneo de equipo que ahora se llama Copa Billie Jean King. “Es una felicidad encontrarme en esta instancia”, dijo Brady.
En tanto, la máxima cabeza de serie, la local Ash Barty, despachó 6-3 y 6-4 a la estadounidense Shelby Rogers, citándose en los cuartos de final con la checa Karolina Muchova.
