Jaime Ostos

Jaime Ostos, Zabala y el eterno juego de la vida

Amigos aficionados…

Ayer se comentó en España de la muerte de Jaime Ostos, recordado como “Jaime Corazón de León” o el “Torero señorito”, porque procedía de una familia acomodada.

Pero a pesar de tener plata para vivir cómodo y hacer lo que quiso, los toros le pegaron 25 cornadas. Sí, veinticinco. Una frase suya se debe de tener en cuenta, más cuando se trata de criticar a los que se ponen delante de un toro: “Tiene mucho mérito jugarse la vida para hacer felices a los demás”.

Ostos acababa de cumplir 90 años y parece haber salido de una enfermedad, pero esta época aciaga se está llevando a muchos y al torero cuya piel está llena de cicatrices, comentaron que le tocó partir, dejando legado particularmente en eso de saber que en cualquier tarde puedes hacer el paseíllo, pero no salir de la plaza por tu propio pie. A él le aplicaron los santos óleos en una ocasión.

Generalmente lo pensamos todos. Nos comenta el aficionado yucateco José Alcocer Gómez una reflexión que hizo un grande de la crítica, Vicente Zabala, en ABC de España: “Todo mi respeto para aquel hombre que se viste de colorines, con un par de medias color rosa y que sale a algo que yo no me atrevería a hacer ni por todo el oro del mundo”.

Y sí, porque ya vimos la vida de Jaime Ostos: cornadas y cornadas, pero tarde tras tarde, luchando por ser alguien. En 1977 los aficionados yucatecos le vieron en la Plaza Mérida.

La pregunta de la semana: Belinda, estrella mexicana del pop y la tele, es nieta de un torero destacado de Francia. ¿Sabe quién es?

Respuesta a la pregunta de la semana pasada: Cristina Sánchez debutó en Peto el 15 de febrero de 1998 en la Plaza Rosa Yolanda de Peto, alternando con “El Zotoluco” y Manolo Martínez hijo, inesperado triunfador de la tarde.— Gaspar Silveira

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