A menos de 100 días, los Juegos siguen con dudas
Tokio se promovió como una opción segura para ganar la sede de los Juegos Olímpicos hace siete años y medio.
“La certeza fue un factor clave”, dijo en aquel entonces Craig Reedie, quien era vicepresidente del Comité Olímpico Internacional, tras la votación realizada en 2013, en Buenos Aires.
Nada parece seguro, a menos de 100 días de la inauguración de los postergados Juegos. Pese a los crecientes casos de Covid-19, los múltiples escándalos y la abrumadora oposición pública en Japón hacia la realización de las justas, los organizadores y el propio COI se empeñan en seguir adelante.
Desde luego, los deportistas harán su mejor esfuerzo, pero las metas en los Juegos serán más bien modestas: Realizarlos, impedir que el evento se salga de control y avivar algo del orgullo nacional, dado que todos saben que pocos países además de Japón hubieran podido sacar esto adelante.
“El gobierno está muy consciente de la forma en que el mundo mira a Japón”, explicó en un correo electrónico el doctor Gill Steel. “Cancelar los Olímpicos se habría considerado como un fracaso público en la escena internacional”.
El precio será alto el 23 de julio, cuando los Juegos se pongan en marcha.
Según cifras oficiales, el costo es de 15,400 millones de dólares. Es difícil rastrear los egresos en un evento de esta índole, pero varias auditorías gubernamentales sugieren que en realidad la cifra mencionada habría ascendido al doble.
¿Y qué conseguirá Tokio con este circo deportivo de 17 días?
Está prohibido que asistan aficionados de otros países. La actividad turística está prácticamente paralizada. No hay forma de que siquiera los lugareños aprovechen la ocasión para hacer fiestas.
El COI apuesta a que Tokio sea una distracción — la luz al final del túnel de la pandemia — con una ceremonia de clausura que se realizará apenas seis meses antes del inicio de los Juegos de Invierno en Beijing, ahora bajo amenaza de boicot.
Diversas encuestas indican que hasta el 80% de los japoneses son partidarios de una cancelación o que sean pospuestos otra vez. Muchos científicos se oponen.
“Lo prudente es no realizar unos Juegos ante los riesgos considerables”, dijo a AP el doctor Norio Sugaya, un experto en enfermedades infecciosas del Hospital Keiyu en Yokohama.
Presentan su nueva piel
La casa de moda Ralph Lauren presentó el uniforme que vestirán los deportistas del equipo estadounidense en los Juegos Olímpicos de Tokio, en los que destaca un blanco puro decorado con detalles azul marino y rojo, y que están fabricados con “materiales sostenibles”.
El uniforme cuenta con pantalones vaqueros en blanco, un polo en azul marino o en blanco y una chaqueta también en blanco con detalles de inspiración naval.
Complementa el conjunto un cinturón de rayas en rojo, azul y blanco, hecho con poliéster reciclado de botellas de plástico, que también se usa para el cordón rojo elástico con el que se ajusta la cintura de la chaqueta.
