La Vinotinto, con 13 casos de Covid antes del debut
Los jugadores brasileños estaban reticentes a disputar la Copa América como anfitriones. Ahora que han accedido, son los favoritos.
Argentina luce como una amenaza para Brasil, su archirrival. Pero ahora, la Albiceleste no estará jugando en casa.
Tanto Argentina como Colombia quedaron descartadas como coanfitrionas del torneo. Brasil aceptó la sede, de último minuto y en medio de un alto número de contagios de coronavirus.
El torneo se pone en marcha hoy, en el Estádio Mané Garrincha de Brasilia, donde el campeón defensor Brasil se medirá con una Venezuela que carecerá de un número no precisado de los jugadores con los que contaba originalmente para el certamen.
La Conmebol confirmó ayer que se registraron 13 casos positivos de Covid-19 en la Vinotinto, entre jugadores y cuerpo técnico. De última hora, la propia organización futbolística sudamericana ajustó su reglamento para permitir que las selecciones realicen un número ilimitado de sustituciones en sus plantillas.
La final será el 10 de julio en el Maracaná de Río de Janeiro, uno de los epicentros del Covid-19 en el país.
Con la adición de Neymar, que se perdió la coronación en la Copa América de 2019 por lesión, el técnico brasileño Tite no solo confía en revalidar ese cetro, sino en aprovechar los próximos 30 días como una de preparación para el Mundial.
Hay enigmas por resolver en la Verdeamarela. Alisson no es ya el titular indiscutible en el arco, y Ederson recibirá más oportunidades.
El capitán Casemiro desconoce si jugará como contención junto a Douglas Luiz, Fred o Lucas Paquetá. Adelante, hay cuatro opciones para acompañar a Neymar: Gabriel Jesus, Roberto Firmino, Richarlison y Gabriel Barbosa “Gabigol”.
