“Cacao”, bujía del Águila en el 1o. ante los Leones
En lo personal, la regla no escrita sobre que el bateador emergente está libre para tirarle a la primera pitcheada, aun a sabiendas de que el lanzador en turno está mal, siempre me ha parecido descabellada, o fuera de lugar.
Solo así se puede apreciar lo que los Leones vivieron en la séptima entrada del partido que perdieron 4-2 ante el Águila de Veracruz, en el primero de una doble cartelera de lluvia, cambios de horarios, héroes que no son beisbolistas y también show de “grandes ligas”.
¿Por qué Fernando Pérez se fue a la primera pitcheada, luego de que Iván Zavala toleró sencillo y jonrón en bateadores sucesivos?
La regla no escrita dice que el bateador emergente está “obligado” a irse con la primera pitcheada. Entra a romper la pelota. Me lo han dicho varios couches, ante la protesta personal de por qué.
Wálter Ibarra disparó jonrón de dos carreras en la séptima entrada, justo después de que Humberto Sosa abrió la entrada final con sencillo ante Iván Zavala. Y Pérez, de una actuación sumamente pálida hasta entonces, se fue al primer disparo de Zavala sacando rola a primera base. Y luego, Norberto Obeso fue dominado con elevado. En un lapso de tres pitcheos Zavala pasó de estar en apuros a tener un tanque de oxígeno.
Cosas del juego, porque luego José Juan Aguilar siguió con doblete, pero Alex Liddi se ponchó para el tercer aut y fin de la historia. En cifras: de 5-0 con corredores en posición de anotar.
Esa desafortunada malaria de los Leones de dejar corredores en las bases volvió a presentarse en este choque, que arrancó a las 6:16 de la tarde, en una maraña de suplicios entre lluvia y trabajos incansables de los “Perros Negros” (los encargados de mantenimiento de terreno) por dejar el Kukulcán en óptimas condiciones. De verdad que esos hombres que están al pie del cañón, descalzos o con sus chanclas, merecen siempre las ovaciones que nunca les damos.
La épica de ellos se perdió con la falta de bateo de los Leones, que echaron por la borda una gran labor de Jake Thompson en cinco entradas. El estadounidense colgó cero tras cero, pero en la sexta le anotaron dos carreras y dejó dos de herencia, una capa lodosa que no pudieron romper los de casa. Qué pena que se desperdicie tan buena labor.
Ah… Pero es que el Águila, en su retorno a la Liga Mexicana tras varios años de ausencia, tiene peloteros que saben responder a la hora buena. El show lo hace uno, Yasiel Puig, pero los otros son los que responden.
¿Recuerdan a “Cacao” Valdez? Era un experto bateando en el Kukulcán, que fue su casa varios años. En su retorno vestido de jarocho, bateó par de dobletes, el segundo para producir dos anotaciones coronando el ataque de la séptima entrada. Muchas veces me dijo que conectar la pelota en el Kukulcán “es como batear en un paraíso”, refiriéndose al estadio yucateco.
Y el show de Puig… Pues primero por verle, menos de media hora antes del playball, vestido de civil, de jeans y playera equis, con su bulto al hombro. Y cuando los umpires llegaban al plato para el acuerdo de las reglas de terreno, estaba bateando en la malla. Los de azul lo mandaron a su dógaut porque ya debería estar allí y el cubano, famoso por su genio, mostró el temperamento poniendo su cara de pocos amigos. Le chiflaron los aficionados yucatecos. Él, ni en cuenta.
Aut 27.— Los Leones volvieron a jugar sin su receptor titular Sebastián Valle, quien no ve acción desde el sábado pasado. Está “día a día”, como se dice en el argot. Mismo caso el de Jonathan Jones, que lleva ya tres semanas así… Una hora con 16 minutos fue el retraso que tuvo este primer partido. Estaba para las 4:45 como doble juego, lo pasaron como sencillo a las 6:45 y luego como doble otra vez a las 6:15. La Liga Mexicana manda… Logan Ondrusek debe abrir por los Leones en el tercero de la serie, a las 6 de la tarde, contra David Reyes, otro ex de Grandes Ligas que está con el Águila. El abridor y ganador de ayer fue Édgar González, quien lanzó con Arizona en el Gran Circo… Obeso, en el izquierdo, y Liddi, en tercera, deleitaron con jugadas a la defensiva por las fieras.— Gaspar Silveira
