La derrota en la final de la Euro ante Italia no fue el único tema que puso a reflexionar a un cansado y abatido Gareth Southgate.
Las repercusiones del burdo comportamiento de los aficionados ingleses le resultaron al entrenador, y a todo el país, igualmente dolorosas que la derrota de la noche previa en la final.
Multitudes repletas de alcohol entonaron cánticos ofensivos. Aficionados sin boleto superaron las barricadas para ingresar a Wembley. Y los jugadores de raza negra que fallaron tiros de penal durante la tanda decisiva fueron atacados con insultos racistas en redes.
Si bien los jugadores de la selección inglesa han utilizado sus plataformas para proyectar compasión, activismo e inclusión en los últimos meses, esos ideales están lejos de ser adoptados por algunos aficionados que solo quieren celebrar con ellos cuando les conviene.
“No podemos controlar eso”, dijo Southgate. “SOlo podemos poner el ejemplo que creemos conveniente y representar al país de la manera que creemos que debemos hacerlo cuando estamos representando a Inglaterra.
“Todos tienen que recordar que cuando apoyan a un equipo también están representando a Inglaterra y deberían representar por lo que luchamos”.
Incluso cuando el gobierno les recomendaba a los jugadores abstenerse de “posturas políticas”, siguieron arrodillándose. Cuando el gobierno no criticó a los aficionados por abuchear a sus jugadores, ellos siguieron con su muestra en contra del racismo justo antes del silbatazo inicial, y eventualmente fue implementada por los equipos rivales.
Cuando el gobierno intentó exhibir a los jugadores al inicio de la pandemia a que “hicieran lo que les corresponde” durante la crisis nacional, los jugadores, encabezados Jordan Henderson se reunieron para donar al Servicio de Salud.
Cuando Raheem Sterling se quejó sobre el racismo, incluyendo la representación de jugadores de raza negra en los titulares y la falta de diversidad entre los entrenadores, el atacante del Manchester City despertó conversaciones sobre el dominio de las personas de raza blanca en los puestos más altos del deporte.— AP
