Chelsea se coronó esta tarde como campeón de la Supercopa frente al Villarreal. Foto vía Twitter

MADRID.- Una tanda de penaltis histórica llevo al Villarreal a conseguir la Liga Europa en mayo pasado; el primer título de su palmarés. En esta ocasión le tocó vivir el lado amargo de la lotería de los once metros ante el Chelsea, tras una disputada final que concluyó los 120 minutos con empate a un gol.

Los de Tuchel, que fueron superiores en el primer tiempo, se toparon con un atrevido Villarreal en el segundo y tuvieron contra las cuerdas al campeón de la Champions. Los españoles pagaron el esfuerzo físico en la prórroga donde se defendieron panza arriba ante un Chelsea superior para forzar una tanda de penaltis, que finalmente se llevaron los ingleses por 6-5.

Un encuentro cerrado entre el Villarreal y el Chelsea

Unai Emery planteó un partido en el que optó por ceder al balón a su rival y juntar mucho dos líneas de cuatro jugadores en la zona baja del campo para dejar al Chelsea sin espacios, una estrategia que propicio un dominio absoluto del equipo inglés. Sin embargo no creó un excesivo peligro más allá de un remate de pillo de Werner y un disparo de N’Golo Kante desde la frontal.

El Chelsea encontró la mejor fórmula en su ataque en el emparejamiento entre Marcos Alonso y Yeremi Pino. El carrilero del Chelsea, que firmó una gran primera mitad, habilitó a la media hora con un balón al espacio a Harvetz que centró raso al área donde Werner dejó pasar el balón para Ziyech, que entrando en segunda línea, anotó el 1-0.

Respondió el Villarreal con una gran ocasión de Dia que salvó con el pie el meta Mendy, aunque el Chelsea imprimió una marcha más en los minutos finales y pudo incrementar su renta, aunque fue el que pudo empatar en el último suspiro tras una gran acción de Gerard Moreno.


Pese a que la tanda de penaltis empezó bien para el Villarreal tras parar Asenjo el primer lanzamiento de Harvetz, la tanda se igualó tras el error de Mandi y en el séptimo penalti del Villarreal, Kepa detuvo el lanzamiento del capitán Raúl Albiol para dar el título al Chelsea.