En una noche aciaga para la Máquina, esta perdió en la cancha y en las tribunas.
Rayados paseaba al Cruz Azul en la segunda parte —demoledor 5-1 en el global— cuando la afición cementera comenzó a realizar el famoso grito “ehhhhhh pu…” cada vez que Esteban Andrada, arquero del Monterrey, hacía un despeje.
César Ramos, árbitro del partido, paró el juego y luego de la reincidencia de la afición, suspendió 10 minutos. Tras la pausa poco pasó, pero el daño estaba hecho.
Maximiliano Meza adelantó muy temprano a los regios, que con el 1-0 en la ida y el gol de visitante ya tenían encaminada la eliminatoria.
Orbelín Pineda le dio vida a la Máquina con el 1-1, pero luego Duvan Vergara y Rogelio Funes Mori en tres ocasiones acabó con la esperanza cementera.
El primero del “Mellizo” fue parte de una jugada polémica, pues Ramos, apoyado por el VAR, decidió darlo por válido tras un fuera de lugar ya marcado.— EFE
