El Juzgado de Paz informa que realiza un juicio verbal para adjudicar un predio de Acanceh a un hombre que lo pidió, y emplaza a quienes tengan derecho al inmueble a presentarse en un plazo de tres días.
Hace solo seis meses, en octubre de 2025, este mismo Juzgado de Paz reportó que una mujer demandó la propiedad de una finca ubicada en Canicab, comisaría de Acanceh.
Aviso de juicio verbal por predio de Acanceh
En el Diario Oficial del Gobierno del Estado de Yucatán (DOGEY) hoy martes 28 de abril de 2026 se publicó el “Aviso de juicio verbal contradictorio declarativo de prescripción positiva de domicilio ignorado”, firmado por la jueza de Paz en Acanceh, Mónica Belem Ordoñez Rodríguez y fechado el 30 de marzo de 2026.
El aviso dice que el señor Francisco Javier Puc Cab promovió ante el Juzgado de Paz de Acanceh ese juicio verbal contra Felipe Puc y Alfredo Puc y Cab.
Por los apellidos, el demandante podría ser pariente de los dueños del terreno.
En su demanda, añade el aviso, Francisco Puc pidió que se le adjudique la propiedad del predio urbano 89-A de la calle 25 de Acanceh “por haber operado en su favor la prescripción positiva en virtud de haberlo poseído de manera pública, pacífica, continua e ininterrumpidamente de buena fe por más de 20 años”.
Plazo para defender su derecho al predio de Acanceh
Ante ello, el Juzgado de Paz emplaza a todo aquel que se crea con igual o mejor derecho que el promovente para que se presente a demostrarlo fundadamente dentro de los tres días hábiles siguientes a la publicación del aviso en el DOGEY.
De esa manera, los emplazados tienen mañana miércoles 29 y el jueves 30 de abril para comparecer ante el Juzgado con documentos que demuestren sus derechos al predio mencionado. El viernes 1 es inhábil por el Día del Trabajo, así que el tercer día hábil del plazo es el sábado 2 de mayo o el lunes 4 de mayo.
Sobre qué es el Juicio Verbal Contradictorio Declarativo, el Poder Judicial de Yucatán informa que “la prescripción positiva es un medio de adquirir el dominio de un bien mediante la posesión pacífica, continua, pública, cierta y en concepto de dueño, por el tiempo que establece el Código Civil del Estado de Yucatán, es decir, en tratándose de inmuebles poseídos de buena fe, bastará el transcurso de cinco años y si se trata de bienes raíces poseídos de mala fe, será suficiente el devenir temporal de diez años”.
Juicio verbal por predio de Acanceh: la historia del lote
El Registro Público de la Propiedad y el Comercio de Yucatán (RPPCY) precisa que el predio 89-A se ubica en la calle 25 entre 14 y 16 de Acanceh.
Según Google Maps, el predio 89-A de la calle 25 se ubica a unas tres esquinas al sureste de la parroquia Nuestra Señora de la Natividad (calle 23) y a cuatro esquinas de la zona arqueológica de Acanceh (calle 21).
En el RPPCY se han inscrito cinco operaciones sobre este predio 89-A.
La primera informa que en 1940 el escribano público de Acanceh, Carlos López, recibió un documento que dice que María Tiburcia Tun, de 37 años de edad y ama de casa, le compró a Darío Canché, de 58 años, labrados y viudo, el predio 89-A, que era un solar con una casa de paja y embarro y con una extensión de 36 metros de frente por 43.29 m de fondo. En total, el lote tenía 1,558.44 m2.
Doña Tiburcia pagó cien pesos por el predio 89-A, el cual provino de la división del predio 89, indica el acta de esta compraventa inscrita en el RPPCY.
Doce años después, el 26 de julio de 1952, ante el escribano de Acanceh, Fernando Medina Malta, Bartolomé Tun, ejidatario, vendió en $100 el predio 89-A, que era una casa de paja, a Felipe Puc, también ejidatario.
Juicio por herencia
Unos 57 años después, el 23 de septiembre de 2009, se registró el Reconocimiento de Herederos y Nombramiento de Albacea. El acta dice que, en auto del 11 de agosto de 2009, la Jueza 1a. de lo Familiar, María Fidelia Carballo Santana, reconoció a Felipe Puc (alias Felipe Puc Tun) como cónyuge sobreviviente en el juicio de sucesión intestada de María Juana Cab y Ku, y declaró a Alfredo Puc y Cab único y universal heredero y albacea.
Con ese documento, el 19 de marzo de 2010, ante Gustavo Monforte Luján, titular de la Notaría 48 en Mérida, Alfredo Puc y Cab, de 47 años y empleado, se adjudicó por herencia el 50% de la propiedad del predio 89-A, un solar con casa de paja y cerca de albarradas valuado en $17,000.
División
Hace 15 años, el 18 de febrero de 2011, Felipe Puc Tun, de 80 años y campesino, y su hijo Felipe Puc y Cab, de 47 años y empleado, dividieron en cuatro partes el predio 89-A y se formaron los cuatro siguientes lotes:
- Predio 89-A (con folio 296157) de la calle 25, con 10 m de frente por 33.29 m de fondo y una superficie de 332.90 m2.
- Predio 89-C (folio 1052943) de la calle 25, con 13 m de frente por 33.29 m de fondo, y una superficie de 432.77 m2.
- Predio 89-D (folio 1052944) de la calle 25, con 13 m de frente por 33.29 m de fondo, y una superficie de 432.77 m2.
- Predio 105-B (folio 1052945) de la calle 14, con 10 m de frente por 36 m de largo y una extensión de 360 m2.
Venta y donación en el mismo día
Según el RPPCY, el 25 de marzo de 2011 ante Consuelo Izquierdo Morcillo, titular de la Escribanía 16 en Mérida, padre e hijo vendieron el predio 89-C a Francisco Javier Puc Cab, de 25 años y empleado, en 17,311 pesos, así que pagó $40 por m2 de tierra.
El mismo 25 de marzo de 2011, Felipe Puc Tun donó el 50% del predio 89-D a Felipe Puc Cab.
Cuatro predios y tres hombres
Al 28 de abril de 2026, Felipe Puc Tun y Felipe Puc Cab, de 95 y 62 años de edad respectivamente, son copropietarios de los predios 89-A, 89-D y 105-B, informa el RPPCY.
A su vez, Francisco Puc, de ahora 40 años de edad, es dueño del predio 89-C y ahora demandó la propiedad total del predio 89-A porque, dijo, lo habita desde antes del año 2006.
















