Guido Augusto Pérez Maza y su familia tienen un criadero de diversos reptiles como las pitones, que se adaptan al clima de la Península
Guido Augusto Pérez Maza y su familia tienen un criadero de diversos reptiles como las pitones, que se adaptan al clima de la Península

Lo que comenzó como una visión particular sobre el mundo animal ha mutado en un sueño, un emprendimiento familiar liderado por Guido Augusto Pérez Maza.

La elección de la pitón bola no es casualidad. Pérez Maza explica que esta especie, de origen africano, encuentra en el clima de Yucatán similitudes medioambientales ideales para su desarrollo.

Al ser animales sumamente nobles, su mantenimiento resulta menos complicado que el de los mamíferos; no requieren fuentes de calor externas constantes gracias a las temperaturas locales y su alimentación es espaciada, permitiendo un manejo eficiente y saludable de los ejemplares.

La operación de un criadero de este tipo exige un estricto cumplimiento normativo. En este caso está constituido legalmente como un “Predio o Instalación que maneja Vida Silvestre”, una categoría necesaria al manejar especies no endémicas, como son las de Asia, África o Australia.

La autoridad federal supervisa rigurosamente desde el plan de alimentación hasta las medidas de seguridad de los encierros.

Para Pérez Maza, adquirir un reptil no es una decisión a la ligera. El compromiso debe ser a largo plazo, pues una pitón bola puede vivir entre 30 y 35 años.

Por ello, el criadero se asegura de que los interesados sean mayores de edad y comprendan que estos animales no son solo exhibición, sino seres que requieren parámetros de humedad y espacio proporcionales a su crecimiento.

La operatividad del lugar es un esfuerzo conjunto. Así lo destaca su esposa, quien enfatiza la importancia de respetar los procesos biológicos, como el período de digestión de tres días tras la alimentación para evitar daños a la salud del reptil.

La hija de la familia resalta el valor emocional de estas especies; más allá de la piel fría, describe a sus mascotas como compañeras que brindan tranquilidad, rompiendo los prejuicios y mitos sobre su agresividad.

Para la familia representa no solo un negocio, sino una filosofía de vida dedicada a la crianza responsable de tres especies principales. Como ellos dicen: conocer para amar y criar para conservar.— CARLOS ROSALES

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán

Una respuesta en “Rompen mitos sobre serpientes con un criadero familiar en Yucatán”

  1. NO SE LES VAYA A ESCAPAR ALGUN EJEMPLAR Y PROGRESEN Y LLEGUEN A ABUNDAR COMO HA SUCEDIDO EN OTROS LUGARES Y CON VARIAS ESPECIES QUE NO SON ENDEMICAS DEL LUGAR, SE NATURALIZAN Y LUEGO SE VUELVEN PLAGA.

Los comentarios están cerrados.