La desaparición del empresario Gabriel Batista, de 59 años de edad, causó la movilización de la policía de Sudáfrica en la localidad de Komatipoort, donde un cocodrilo fue sacrificado ante la sospecha de haber devorado al hombre.
De acuerdo con información de medios locales, que retoman sitios como Radio Mitre, el hombre se dirigía a su hotel Border Country Inn, cerca del Parque Nacional Kruger, en medio de una fuerte lluvia que causó inundaciones. Al parecer, el hombre intentó cruzar un puente en su camioneta, que ya presentaba una fuerte corriente que finalmente le arrastró con su vehículo.
Tras el reporte de su desaparición, la policía inició un operativo de búsqueda que incluyó el uso de drones, que durante un tiempo estuvo monitoreando a un cocodrilo bajo la sospecha de haberse devorado al empresario. Las autoridades decidieron sacrificar al animal y realizarle una autopsia para confirmar el hecho.
Luego de disparar al cocodrilo, un helicóptero se encargó de transportarlo, en imágenes que se volvieron rápidamente virales.
NEW: Police airlift a crocodile with the body of a 59-year-old businessman inside.
— Collin Rugg (@CollinRugg) May 4, 2026
Local police in South Africa say they suspected the crocodile ate the man after observing it from drones. They then shot it and airlifted it off.
When they landed back on the ground, the… pic.twitter.com/12NBTQbmis
Tras abrir al cocodrilo se encontraron restos humanos que, se cree, pertenecen al empresario, pues además fue encontrado su anillo, así como seis pares de zapatos que se cree están vinculadas a otras víctimas. Por el momento las autoridades aún realizan pruebas de ADN para determinar que los restos sean de Batista.
Aunque Gabriel Batista vivía en Johannesburgo, pasaba largas temporadas en su hotel, donde se le recuerda por su buen trato a sus clientes y labores en la comunidad.
No está claro si Batista ya estaba muerto cuando fue comido, pero las autoridades creen que algunos de sus otros restos podrían haber sido devorados por otros cocodrilos que, según las autoridades, esperaban río abajo a las presas de la inundación que fueron arrastradas por las fuertes corrientes.
