Desde que a mediados de los años 80 Yucatán tuvo una nutrida delegación para un selectivo de una Copa del Mundo, no había tenido una participación tan nutrida como la que llevó al clasificatorio mexicano para la ShotoCup, que tendrá lugar en Mérida en octubre.
Hay varias razones para estar contentos, pero no satisfechos del todo: el siguiente Mundial será en Yucatán y los karatecas quieren dejar una buena impresión, en el tatami, compitiendo, y también como organizadores del que podría ser el evento de artes marciales más grande que se haya realizado en escenarios de México.
Así versan las expresiones de karatecas, entrenadores y organizadores, luego del selectivo en Ciudad de México, donde clasificaron más de 30 exponentes del Dojo Central del Sureste para la Copa Mundial, a realizarse entre el 23 y el 25 de octubre en los salones Chichén Itzá del Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI.

“Podemos sentirnos muy orgullosos del desempeño que tuvieron nuestros karatecas, de todas las edades, durante el selectivo nacional. Los resultados de mujeres y varones fueron alentadores, y los esfuerzos, todo lo que se hace en las clases, se nota en lo que se logró”, destaca el sensei Pedro Torre López, cinta negra séptimo dan, principal responsable de la organización del Mundial de octubre próximo, y también del Dojo Central.
Del selectivo, por el Dojo lograron medallas y boleto para el Mundial más de 30 exponentes, entre primeros y terceros lugares.
México tendrá, por ser sede, hasta seis competidores por categoría, y Yucatán, el estado anfitrión, podrá estar representado en cada una de las divisiones, pero para estar, dice el sensei Torre López, “se debe tener nivel para competir en un Mundial”.

Muy importante fue que calificaron a la Copa una decena de mujeres. La presencia femenil ha sido notable conforme crece el karate en el Dojo Central y máxime, cuando las damas supieron de la posibilidad de participar en un evento de tan alto nivel como una Copa del Mundo.

“Esto pasa a otro nivel. ¡Qué emoción saber que vamos a estar en un Mundial! Tanto esfuerzo dedicado a esto, y ahora vamos a un Mundial”, señala Marissa Granada Romero, ingeniera en Sistemas Computacionales, cinta negra cuarto dan y quien clasificó como primer lugar en kata y kumite de más de 55 años.
Sirve, además, como un espacio que amplía los regímenes de vida para quienes practican karate por gusto.

Gabriela Flores Amezcua, madre de familia, como la ingeniera Marissa, fue tercera en más de 55. Con su bandera de Yucatán a mano, expresa que “es un sentimiento grande que, con lo que hacemos, podamos estar clasificadas para un Mundial. Nos motiva a seguir preparándonos”.
Alejandra Carrillo Díaz, de las jóvenes valores que van surgiendo, fue segunda en kata individual en 22-44 años.

“Podemos alcanzar metas, como ahora, eso nos lo permite el karate, el prepararnos, concentrarnos. Es muy emocionante”, comenta.
De Yucatán para el mundo, podrán darse enlaces grandes vía sanguínea, casos los de Genny Herrera Cortés, clasificada en kata por equipos, quien verá en el tatami a su hija Kaira Benítez Herrera, una cinta negra adolescente que competirá en la división de mayores.
“Es sumamente emocionante eso: madre e hija unidas por algo tan maravilloso como es el karate, y en un Mundial”, indica Genny.
Y no es para menos. Manuel Campos Carrillo, clasificado en segundo lugar kumite de más de 55 años, estará en la misma circunstancia: su hijo Manuel Campos Marrufo estará en el Mundial, tras meterse entre los 10 mejores de la categoría estelar.

“Practico karate por gusto, como un estilo de vida, y saber que tu hijo lo hace con la misma entrega y pasión, eso es otra cosa, algo que no tiene comparativo. Y ahora, vamos los dos a participar en un mismo Mundial. Más que emocionante”, indica.
“Ya participamos en un Campeonato Panamericano y fue una experiencia maravillosa. Ahora, enfocamos todo hacia un Mundial”.

Durante una interesante jornada de charlas y fotos en el Dojo, el riguroso silencio de concentración de las clases que se rompe muy pocas veces, tuvo un eco grande cuando, las damas, tras su foto en una kata, posaron para la lente de las cámaras y siguieron con un cántico que muchos años fue un grito de guerra muy mexicano: “Nos vamos al Mundial… Nos vamos al Mundial”.
“Esta es una oportunidad muy grande, maravillosa, que nos permite vivir el karate. Ya he estado en eventos de este nivel, pero en el extranjero, en Australia. El que viviremos en Mérida, yo, como juez y como competidor, será una experiencia única”, indica el sensei José Ernesto Gil Argáez, quien en los próximos meses completará en el Campamento de la ISKF de Filadelfia un grado más como juez.

“Todo esto –completa el sensei Torre López- hace que la responsabilidad sea más grande, de todos. Es el karate de Yucatán el que estará, por México, en los ojos del mundo”.
* Fotos de Carlos de la Cruz Montes de Oca




