La carrera de Óscar Salazar en el tae kwon do no terminó cuando bajó del podio de los Juegos Olímpicos de Atenas en 2004. Como parte de las leyendas del deporte mexicano, su historia tuvo un apartado grande fuera de su país, en otra Olimpíada.
Salazar Blanco, quien llegó el viernes para impartir el seminario Capacitación Estratégica de Combate, se dijo muy orgulloso de haber dado un paso grande, que pocos se atreven a realizar, pues como entrenador en jefe de la selección de Egipto ayudó a dos de sus deportistas a ganar sendas medallas en los recientes Juegos de Tokio.
“Me atreví. Pensé: ¿puedo hacerlo? Claro que puedo. Y lo logré. Hoy en día me siento orgulloso de haber dado algo al deporte, porque me ha dado mucho, aunque sea en otro país”, destacó el mentor de artes marciales, en una charla posterior a la presentación del seminario que ofrecerá mañana en la Unidad Deportiva de Francisco de Montejo.
Óscar Salazar ve futuro del tae kwon do en México
Previamente, el medallista olímpico presenció las ejecuciones de taoines yucatecos, mirando sonriente por la atinada intervención.
“México tiene futuro, porque ha tenido un pasado importante. Se han hecho cosas positivas, no solo por mi medalla o por otras que hemos ganado, pero llegó un momento en que las cosas dejaron de parecerme, el tae kwon do mexicano estaba pasando momentos incómodos y surgió esta opción de ir a Egipto. No era muy fácil quedarse en esas circunstancias. Y el que te hayan considerado para entrenar, para ser entrenador en jefe, porque eso fue, ya de por sí es para que te sientas orgulloso. Aceptamos el reto, que nos dejó importantes resultados en los Juegos Olímpicos”.
De hecho, Salazar Blanco comenta que no fue nada propiamente de aspectos económicos lo que le hizo decantarse por la selección de Egipto.
“Si me llamaron fue por algo. El trabajo desempeñado mostró sus resultados al subir al podio nuestros competidores. Entonces uno se pregunta: ¿si tienes un entrenador mexicano que gana medallas en el extranjero, para qué traer de otros países?”, señalando, en la charla con el reportero, ejemplos claros como el del equipo mexicano de fútbol, dirigido por un argentino “que no conoce a fondo la idiosincrasia del mexicano. En tae kwon do, ¿para qué tener coreanos si con los mexicanos hemos ganado las medallas también?”
La vida lejos de México, difícil
Óscar no sabe si regresará a Egipto (“lo analizaré, es difícil la vida tan lejos, en otra cultura”) y mientras tanto está dando todo lo que pueda a México.
“Si puedo retribuir en algo a todo lo recibido lo haré”, dijo, en referencia a actividades como la que le tiene en Mérida, en una empresa creada por él para la profesionalización de los entrenadores, en beneficio de los deportistas.
Tras la obtención las dos medallas de bronce como entrenador en Tokio, Salazar Blanco tendrá su primer evento oficial en la capital yucateca.
El viernes estuvo con Jesús Aguilar y Aguilar, secretario Técnico del Deporte Municipal; Manuel Lara Ordóñez, director de Escuelas Lara y del Corporativo de Escuelas del Sureste de Taekwondo; Francisco Solís Paz, director de la Asociación Mexicana MDK Sistema Mou Duk Kwan Zona Península; así como las profesoras Carmen Morales Muñoz y Aura Aguirre Arcos, en Francisco de Montejo.
“Lo primero que quiero decirles, antes del seminario, es que no le tengan miedo a crecer, a triunfar, ni al fracaso. Podemos exportar entrenadores como exportamos futbolistas. ¿O no? Es cuestión de querer para lograrlo”.
