Clave respetar protocolos para un gran retorno
Amigos aficionados…
Como pocas veces cruzaba los dedos para que llegara pronto el primer día del calendario. Como aficionado a esta fiesta tan bella no podía esperar menos.
Pero, igual a como muchas veces he escrito en este espacio semanal y en otras publicaciones en redes sociales, no sirve de mucho echar las campanas al vuelo o dar por terminada la pandemia porque estamos en semáforo verde. Esto del virus está más lejos que nunca de irse. Y se está sintiendo más fuerte en contagios.
Así pues, había pensado en mil y una maravillas en estos días sobre el último “Jueves Taurino” de 2021. Una, fue tras ver la foto en que Jorge Peniche, el torilero de la Mérida, espera la señal de ir a abrir la puerta de los sustos para que salga al ruedo el primer toro. Fue en el aniversario 90 de la Mérida, en 2019. Uno vuela cuando recuerda tardes tan importantes, de gran magnitud.
Otra: encontré entre mis viejos apuntes un borrador de una entrevista que hice a Iván Fandiño, días antes de que el malogrado torero vasco llegara a la Mérida. Una cita que marqué en mayúsculas rezaba “si no sales a morirte, mejor no salgas al ruedo”. En esta ocasión, querido Iván, no iremos al ruedo. No queremos morir.
Y cosas así que te hacen pensar en el honor y la verdad que debe prevalecer siempre en el mundo de los toros. Verdad del torero, verdad del ganadero, verdad del empresario, verdad del aficionado y verdad del que escribe los relatos que ocurren en el ruedo.
Y la verdad del que hoy les escribe es que lo único que quiere es que, los que puedan ir a los toros, a esta tan emblemática corrida de Año Nuevo, sirvan a hacerlo dentro de los protocolos. Nada de abusos, respeten su sana distancia y la de los demás, por encima de todo. Daría mi imperio por estar, como no, desde las 11 que se oficia misa en la capilla construida décadas atrás, en el sorteo de las 12 y desde temprano en mi burladero como cada tarde de toro en domingo o en cualquier Año Nuevo.
Pero… el Señor escogió que estuviéramos resguardados en lugar de ir a disfrutar nuestra pasión por los toros. Por algo pasa… La familia es todo.
Que 2022 traiga salud a todos. O al menos mesura, mucha mesura. Ya en el mano a mano Ferrera-Adame en el aniversario podremos disfrutar en grande.
