MÉRIDA, Yucatán.— Con el frío pegando hasta los 16 grados en algunos momentos, decenas de atletas rindieron culto a la Catedral del deporte yucateco.

El Estadio Salvador Alvarado abrió los festejos de su aniversario 83 siguiendo las tradiciones, desde encender el fuego nuevo frente a la Santa Iglesia Catedral en el centro de Mérida, y luego prender el pebetero del inmueble de la colonia Yucatán, dejado a oscuras para lucir el momento. Odette González, Johansen Macías y Manuel López Manrique se encargaron de encender el pebetero.

Recinto deportivo más antiguo

Comenzó luego la parte central del homenaje: vueltas a la pista del más antiguo recinto deportivo de Yucatán.

Unas cincuenta personas entre atletas, autoridades y personas comunes y corrientes, que tiritaban por el frío, tomaron la pista azul sintética. Cada año el mismo ritual, entre sentimientos encontrados por las grandes ausencias por la pandemia.

Jornada de actividades

Comenzaba una larga jornada de actividades para conmemorar la inauguración del Salvador Alvarado.

Del lado de los funcionarios, Carlos Sáenz Castillo, director del IDEY,; Jesús Molina, administrador del Estadio, participaron en varias vuelta, acompañados en la salida por Leonel Macías Sánchez, quién heredó la tradición de las vueltas del fallecido Raúl Cervantes Blanquet. Victor Marave, organizador de la Carrera Uxmal-Muna fue uno de los participantes.