Es un viaje pesado e incierto, pero el sueño lo vale. Lejos de su casa en el fraccionamiento Los Pinos, y con la maleta llena de ilusiones, el futbolista yucateco Omar Antonio Novelo Medina arribó a Macedonia del Norte, donde buscará cumplir el sueño negado en México: Jugar en Primera División.
Antonio Novelo Medina firmó contrato por un año con el FK Borec, un club de Veles, municipalidad con menos de 50 mil habitantes.
En entrevista con Diario de Yucatán, Antonio recordó sus inicios en el balompié y todo lo que ha vivido para que ahora pueda estar en Europa.
“Juego fútbol desde los tres años, mi familia es futbolera y le gusta; empecé jugando en la categoría microbios en el Colegio Rogers”, dijo Antonio en entrevista telefónica. “Estudié y jugué muchos años ahí, me fueron subiendo de categoría hasta que ya en la prepa me metí a una filial del Monterrey que jugaba Cuarta División”, agregó.
“Empecé a destacar y jugué un torneo con la Uady en Estados Unidos, cuando regresé me metí a la academia de los Venados y luego jugué la Copa Telmex, me fue bien y empecé a entrenar con el primer equipo de Venados, pero estaba en primero de prepa y solo podía ir tres días a la semana a los entrenamientos. Ya en segundo de prepa me contrata Venados”, explicó Antonio, hijo del doctor José Omar Novelo Baeza y la comerciante María Teresa Medina Rivero.
Antonio tuvo pocas oportunidades en Yucatán. Con Venados, ni Ricardo Valiño ni “La Pájara” Chávez le tuvieron confianza, entonces le tocó picar piedra en otros lados. A sus 20 años se fue a probar al América, pero por la edad solo pudo disputar un torneo con la Sub-20.
Viviendo en Ciudad de México conoció a Zizinho dos Santos, papá de Giovani y Jonathan. El exjugador brasileño, que falleció en julio del año pasado, fue clave para darle un giro a la carrera del yucateco.

“A Zizinho lo conocí en un restaurante, estaba con mi familia y me acerqué a saludarlo y desde eso nos volvimos amigos”, declaró.
Con ayuda del exjugador del América, Antonio llegó a España, donde se probó en el Badalona, un equipo de Segunda División. “No me pude quedar por cuestiones de mi documentación, ahí conocí a Adama Traoré, el que acaba de regresar al Barcelona”, comentó el delantero.
Tras su aventura en España, Antonio regresó a México para jugar con los Tiburones de Veracruz en aquel equipo que terminó perdiendo la categoría.
El regreso a Europa
El sueño siempre fue jugar en Primera División, y Antonio espera cumplirlo en la Liga de Macedonia.
“Llego a Macedonia gracias a mi representante, estoy entrenando, pero no he jugado porque no ha habido partidos desde que llegué (el viernes pasado). Mi documentación está lista y el domingo ya podría jugar”.
El equipo no está ni cerca de ser favorito al título. La Liga de Macedonia cuenta con 12 escuadras; el Borec, que el domingo enfrentará al sotanero Pelister, es penúltimo con solo 13 unidades, muy lejos de las 45 que tiene el líder Shkupi. Pero Antonio Novelo Medina es optimista.
“El equipo no anda bien, pero hay que sacarlo de ahí, creo que puedo aportar mucho”, afirmó el jugador, que consideró que la liga tiene buen nivel, aunque no cuenta con gran infraestructura.
“No tiene la infraestructura como la de México, no hay muchos estadios, pero así son las ligas aquí, solo las cinco más importantes —España, Italia, Alemania, Inglaterra y Francia— cuentan con gran inversión”.
En cuanto al tema deportivo, Antonio destacó que la liga es muy física, ya que hay jugadores muy altos. Recordó que el fútbol macedonio ha crecido, prueba de ello es que su selección aún tiene posibilidades para ir al Mundial de Catar, pues se enfrentará a Italia en el repechaje de la eliminatoria.
Además, el campeón de liga juega las eliminatorias para Champions, el segundo para la Europa League y el tercero para la UEFA Conference League.
Macedonia, un trampolín para Antonio Medina
Antonio no piensa estar mucho tiempo en Macedonia. Tiene un año de contrato, pero espera que en seis meses pueda llamar la atención de un club con mayor protagonismo. La meta es llegar a una de las cinco ligas más importantes del Viejo Continente.
Sobre su adaptación, dijo que no ha tenido problemas ni con el clima frío ni con la comida. “Se come mucho cerdo y cordero, hay un poco de todo; extrañamente, el frío no me incomoda tampoco”.

Lamentó la falta de oportunidades que hay en el fútbol mexicano, pero aplaudió a los jugadores que salen del país en busca de minutos. “Hay muchos jugadores en ligas de Centroamérica, pero yo estoy en Europa, hasta ESPN ya me entrevistó”, dijo entre risas.
Antonio Novelo Medina cerró con un mensaje para los niños que sueñan con ser futbolistas: “Que sean perseverantes, a veces hay que sacrificar muchas cosas para conseguirlo, pero vale la pena; no se rindan, aunque se vea difícil en ocasiones, ser perseverantes siempre dará resultado”.
