Tal vez haya sido el más exhausto de todos los exámenes de grado presentados en la historia del Seminario Internacional de Karate Shotokan, pero a decir del shihan Hiroyoshi Okazaki, principal sinodal ayer, resultó satisfactorio ver los avances logrados por quienes con todo y cubrebocas sortearon dos años de muchos impedimentos para entrenar.

“Es muy positivo ver todo esto”, dijo el instructor en jefe de la Federación Internacional de Karate Shotokan (ISFK), quien ayer, con otros expertos senseis de su lado, examinó a 29 karatecas, entre locales y llegados de Cancún y Chetumal.
Fue intenso, con calor abrasador a ratos, tras la lluvia de la noche anterior. Y como expresa el jefe de la ISFK, “con todo lo vivido, es más trabajoso y se nota más el éxito, lo fuerte y entresado que están trabajando. Satisfactorio todo”.
Lo mismo una chiquilla de nueve años de edad, Kayra Benítez Medina, que un adulto de 60, René Torre Cortés, presentaron buscando obtener el primer dan. Y, de los más avanzados, Alfonso Peón Cámara y Jorge David Carrillo Díaz, sustentaron buscando el quinto dan, el más avanzado de todos.

Fueron veinte cintas marrones en busca de cinta negra, seis de segundo dan, uno de tercero y los dos de quinto. Todos, con cubrebocas tuvieron la ocasión para presentar ante la mirada de los analistas sus katas, entre el silencio que a ratos se rompía solo por el ruido de los autos que pasan en la calle aledaña.
Generalmente, aunque se guarda silencio, el murmullo de los asistentes que llenan siempre las gradas y la zona de arriba del Dojo Central, da un sabor especial, pero ayer solo entró una persona por participante.
Adrenalina
Y, al final, llegó el momento de combate, que mostró, entre la adrenalina, los avances de lo preparado durante largos meses.
“Han hecho un gran trabajo durante todo este tiempo y eso lo reconocemos, especialmente estar en un examen de grado con cubrebocas, dificultando la respiración”, expresó el shihan Okazaki.
Hoy se darán a conocer los resultados de los que aprobaron de grado, en la jornada de clausura del evento al mediodía, en el Dojo Central de Montecristo.
Es probable que alguno o algunos se queden sin aprobar el grado inmediato, pero, como han dicho siempre mentores como los fallecidos Teruyuki Okazaki y José Fernández Moral, recordados en la inauguración la víspera, y refrendó Hiroyoshi Okazaki, “no es más que una gran oportunidad de seguir trabajando, perfeccionando el arte marcial, entre el cuerpo y el alma”.
Pocos fueron los que presenciaron los exámenes de ayer, ante las restricciones de la pandemia, pero el shihan Okazaki les dijo ayer a los sustentantes y a los pocos asistentes: “Respeten, aprendan y disfruten”.
Lo demás, les dijo, llega solo, en el karate y la vida en sí.
