La Copa Libanés de Tenis se ha ganado un lugar entre las competencias que son referencia en el deporte yucateco. Y ayer, al inaugurar formalmente su edición número XXII, quedó de manifiesto que, en el retorno, hay que ir de la mano para mantenerla vigente.

“El deporte tiene que seguir activo, y la sociedad y los organismos institucionales apoyarlos”, dijo Ricardo Elías Dájer Lixa, presidente del Club Deportivo Libanés, anfitrión del evento, al hablar luego de en la ceremonia inaugural ayer.

Ha costado trabajo volver, pero en estos meses en que parece se llevan más leve las dificultades de la pandemia, el trabajo en los torneos deportivos está en auge, lo que se refleja en el interés de los tenistas, en este caso, para volver a las competencias.

Un centenar de jugadores se inscribieron para esta edición, exclusivamente para caballeros, en la que se participa en tres categorías, A, B y C, con seis divisiones en total. Los partidos comenzaron a jugarse desde el jueves 24 de febrero y terminarán el sábado 5 de marzo, de acuerdo con Antonio Uxul, árbitro general del torneo. La convocatoria del torneo anuncia una bolsa total de 46 mil pesos.

La ceremonia de apertura del tradicional torneo contó con la asistencia de Carlos Sáenz Castillo, director del IDEY; Jesús Aguilar y Aguilar, secretario técnico de Deportes del Ayuntamiento de Mérida; Marcos Fundunklián Andonian, director deportivo de la Asociación de Tenis; Jéssica Abraham Siqueff, embajadora del Libanés; Uxul González, árbitro general y algunos patrocinadores. Jugadores y familiares acudieron igual al acto de apertura, donde se pudo ver igual a niños y jóvenes tomando parte en otras disciplinas deportivas, dentro de los protocolos.

“Este torneo ha crecido y se mantiene entre los principales del Estado, y una de las razones de ello es la preferencia de los jugadores”, dijo Dájer Lixa.

Sáenz Castillo realizó el saque inicial simbólico, que le respondió Aguilar y Aguilar al otro lado de la cancha.