La llegada masiva de los flamencos al puerto de Sisal ha maravillado a propios y extraños desde hace semanas, pero lo que muchas personas no saben de estas aves emblemáticas es que están haciendo un “ensayo” que permitiría su existencia por más años en las costas yucatecas.
El llamado es a proteger a estas aves acuáticas cuya población está en peligro y que, además, son generadoras de turismo y beneficio al ecosistema.
La doctora Adriana Vallarino Moncada, experta en aves acuáticas, recuerda que el arribo de éstas al puerto de Sisal no es raro.
A lo mejor no todos los años llegan al mismo lugar, pero sí a las cercanías, al palmar u otros lugares de la costa, señala. Lo interesante es que son ejemplares juveniles ensayando la reproducción y que son muchos.
Ensayos de la naturaleza
Según explica, estos animales están aprendiendo a hacer nidos y a cortejar. Algunos incluso ponen huevos “de práctica” que nunca eclosionan.
Si vemos el color de los flamencos que están llegando en ese lugar en particular, son grises, grisáceos, o sea que todavía están madurando. Tendrán entre dos y tres años de vida generalmente, indica la doctora.
Cuando los flamencos llegan a la madurez adquieren su característico color rosa. Un ejemplar adulto casi brilla en el agua.
La especialista expone que desde mediados de enero debieron llegar los primeros flamencos.
Éstos arriban cuando el agua empieza a bajar porque no les gustan los sitios muy inundados, están buscando sitios bajitos, comenta la experta en aves acuáticas y profesora de la Escuela Nacional de Estudios Superiores de la UNAM en Mérida.
Estas aves llegaron a Sisal porque seguramente hay mucha comida, entonces es un buen lugar. Pueden alimentarse y cortejar, así como los adolescentes que empiezan a tener novio, explica.
Ahí construyen sus nidos como parte de sus prácticas y escogen el lugar.
Estos juveniles seguramente nacieron en la reserva de Río Lagartos.
Cada año se anillan estas crías antes de que se vayan, indica la experta. Esto permite saber de dónde vienen y a dónde van, aunque hubo dos años en que no los anillaron y desconoce por qué no se hizo.
La académica detalla que cuando estas aves aprenden se dirigen a los sitios donde nacieron, generalmente para reproducirse.
La llegada de los flamencos es normal, dice, “a lo mejor no con esa magnitud, o no lo notamos o llegan a sitios donde no hay tanta gente”.
Lo que sí es una característica este año es que son muchísimos.
Riesgos para los flamencos
Adriana Vallarino señala que ver a muchos flamencos es un buen indicador, el problema al que se enfrentan estas aves es a una jauría de perros que ya aprendió a matarlos para comerlos. Saben perfectamente cómo hacerlo: canes llegan de distintos lados, los flamencos vuelan y chocan con el cable de alta tensión de la CFE, para caer muertos.
La académica indica que hay reportes de flamencos muertos, pero las autoridades del poblado no han dado respuesta a esta situación que no es nada fácil por los perritos.
Los flamencos alzarán el vuelo cuando empiecen las lluvias, más o menos en junio, porque sube el nivel del agua y entonces buscan otros sitios para reproducirse.
La especialista subraya que los flamencos son como un símbolo para Yucatán, para la Península.
Se han usado como una bandera que atrae al turismo y se incentivan prácticas de conservación, son muy importantes tanto en términos económicos como ecosistémicos.
Mucha gente viene exclusivamente a verlos y gasta dinero en los tours, hospedaje y comida, entonces por ahí es bastante importante.
Los flamencos ayudan al ecosistema, son parte indispensable de la cadena alimenticia. Se alimentan de pequeños crustáceos y luego devuelven los nutrientes al mar con sus excrementos.
O sea, mueven los nutrientes, de lugares no tan salobres y no tan profundos a zonas más profundas, distribuyéndolos por la Península, entre otros beneficios son para los flujos hídricos, ya que cuando estos animales están construyendo sus nidos usan arena y mueven el sedimento.
La especialista ofrece algunos consejos para admirar a los flamencos. En primer lugar no hay que acercarse mucho, no hacer mucho ruido ni usar drones, ya que los molestan.
Evitar paseos en lancha
En el caso de los paseos por lancha, se supone que las personas que llevan estas embarcaciones toman cursos y saben que no deben acercarse a las aves, ya que antes era una práctica común aventar la lancha y que volara el ave. Ahora está prohibido y tienen que mantener distancia.
Cuando te subas a una lancha, procura que el prestador de servicios respete estas reglas, exhorta.
Los flamencos se encuentran en riesgo, están en la Norma Oficial Mexicana 059 de protección de fauna.
Estas aves son protegidas porque sus poblaciones están disminuyendo, amenazadas ante situaciones como pérdida de su hábitat por las prácticas del hombre.
La especialista recuerda que a la Península también llegan aves acuáticas procedentes de Canadá.
El pelícano blanco viene aquí en invierno, después de volar mucho, llega a fines de octubre-noviembre y pasa toda esa temporada aquí.
Son grupos grandes de pelícanos blancos los que llegan a las costas, desde Campeche hasta Quintana Roo, no tienen un lugar específico.
