WASHINGTON.— El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) anunció este viernes un cambio en el proceso para obtener la residencia permanente, conocida como “green card”, que afectará a migrantes con visas temporales de trabajo, estudios y turismo.
La nueva disposición prevé que quienes busquen regularizar su situación migratoria deberán salir de Estados Unidos y realizar el trámite en un consulado estadounidense de su país de origen.
Es decir, ya no podrán gestionar el cambio de estatus dentro del territorio estadounidense, como ocurre actualmente en la mayoría de los casos.
USCIS argumentó que la medida se basa en la Ley de Inmigración y Nacionalidad, aunque reconoció que administraciones anteriores no habían aplicado estrictamente esa disposición.
¿Quiénes deberán regresar a su país para tramitar la green card?
Entre las visas de no inmigrante que entrarían en este esquema se encuentran las B-1 y B-2, destinadas a viajes de negocios y turismo.
También las F-1 y M-1 para estudiantes; así como diversas categorías de empleo temporal, entre ellas las H-1B para ocupaciones especializadas y las H-2A y H-2B para trabajos agrícolas y no agrícolas.
Hasta ahora, las personas con estancia temporal podían solicitar desde Estados Unidos un ajuste de estatus cuando calificaban para la residencia permanente por motivos como matrimonio, empleo o reunificación familiar.
Ese procedimiento suele extenderse durante varios años y permite renovar permisos migratorios mientras se resuelve la solicitud.
Sin embargo, el gobierno del presidente Donald Trump pretende que los solicitantes regresen a sus países y acudan a consulados del Departamento de Estado para completar el proceso, salvo en circunstancias excepcionales que aún no han sido detalladas.
Critican el proceso para obtener green card en Estados Unidos
La medida generó críticas inmediatas entre legisladores demócratas. El Caucus Hispano del Congreso estadounidense condenó la decisión y advirtió que podría afectar a miles de personas que ya viven y trabajan legalmente en el país.
“Condeno enérgicamente el más reciente ataque de la Administración Trump contra los inmigrantes y las familias que buscan la residencia permanente legal en los Estados Unidos”, declaró Adriano Espaillat, presidente del Caucus Hispano.
El legislador afirmó que la nueva política dificultará que personas elegibles puedan obtener la residencia sin abandonar Estados Unidos.
Y consideró que la medida impactará a estudiantes, científicos, empresarios y cónyuges de ciudadanos estadounidenses que actualmente siguen procesos migratorios legales.
