Rotundo, empujando como un huracán, el venezolano Jesús Enrique Colombo se fue en hombros la noche del sábado en la Plaza de Toros Mérida, donde cortó tres orejas en su primera corrida como matador en ruedos mexicanos.

El diestro de San Cristóbal, Venezuela, que de niño torero actuó en cosos yucatecos, dio una demostración de poderío clavando banderillas, cubriendo con facultades y recursos el segundo tercio, pero también con una lección de cómo usar la espada. Una oreja a su primer toro y las dos del que cerró plaza, con gritos de “torero, torero”, le valieron para su primera puerta grande en México.

Estuvo cerca de irse en volandas Uriel Moreno “El Zapata”, un portento de recursos, pero sólo le premiaron con un apéndice, a su segundo, y el yucateco André Lagravere “El Galo” tuvo fuerte petición de oreja con su primero, y no contó con fortuna con su segundo, corrido al quinto lugar, pues tuvo que viajar por un festejo anunciado para Tijuana el domingo, al otro lado del país.

Los toros de Pastejé cumplieron en su mayoría en juego, siendo que su presencia fue aplaudida casi en todos. El último, “Regalito”, fue premiado con la vuelta al ruedo, ante poco más de media entrada.
