La noche fue negra como el uniforme de los Leones.
Desdibujados, con esbozos a ratos, los Leones perdieron otra serie, al caer anoche 7-3 ante los Saraperos de Saltillo, que respiraron en sus aún leves esperanzas de meterse a la postemporada.
Los melenudos ya tienen su boleto amarrado, salvó que pase algo fuera de toda lógica.
Pero ya estando en los playoffs los selváticos tienen que mostrar otra cara muy distinta a la de sus partidos más recientes.
Un pitcheo que no termina de mostrarse estable. Cierto que los Saraperos tienen a tres de los mejores artilleros de la Liga Mexicana, y que Saltillo es un paraíso para batear, pero allá deben dejarse ver los cañoneros selváticos. Al menos eso…
Ayer los Leones atizaron 11 hits, pero ninguno de esos batazos fue con gente en posición de anotar.
En la octava, llenaron la casa. El score estaba entonces 5-3 y el panorama se veía interesante, pero los cañones estelares fallaron. Antes de llenarse la jaula, con dos en base y uno fuera se ponchó Yadir Drake, y tras completarse el lunetario, Luis Felipe Juárez rodó al campo corto para el tercer out.
Y en el cierren, Saltillo anotó otra por jonrón de Fernando Villegas. Las que no hagas te las harán.
Los Leones tuvieron estériles bambinazos de Cristian Adames y Sebastián Valle, insuficientes ante el débil pitcheo de Jake Thompson, quien toleró cinco anotaciones, incluso dos por bambinazos de Rainel Rosario y Carlos Mendívil. En total fueron cuatro los estacazos de Saltillo, pues igual la sacó Missael Rivera.
Hoy los Leones van a Monterrey, otro de los colosos del Norte.—
