Si Roberto Vizcarra no hubiera usado a Tim Peterson… Si Roberto Vizcarra hubiera metido de emergente a Lázaro Alonso en lugar de Marco Jaime en la octava… Si Art Charles estuviera en primera base esperando el tiro en un toque que fue hit y error, y luego carrera.
Cosas del pasado, pero que pueden pesar mucho en la serie que los Leones y los Pericos de Puebla reanudan esta tarde, a las 6, en el Parque Kukulcán.
Las fieras hicieron parte del trabajo que se requiere para ganar la serie al mejor de siete partidos, abriendo con una victoria el miércoles. El jueves, cosas del béisbol, el partido se les fue de las manos y el momento anímico, tal vez, cambió de bando.
Pero lo que es un hecho es que estos selváticos pasan por un mejor momento que en la mayor parte de la temporada regular. Desde la última semana del rol regular había mejorado la ofensiva de forma considerable.
Y en Puebla, un paraíso para los artilleros, no bajaron la guardia. Batearon tupido en hits, pero no fueron tan oportunos con gente en posición de anotar.
En total, los melenudos se fueron con 28 imparables en los dos partidos, destacando “Cafecito” Martínez con .667 de porcentaje, Art Charles con sus dos jonrones del primer juego (incluido el del récord mundial), Yadir Drake con cuatro impulsadas. Puebla tiene en el receptor Gabriel Gutiérrez, el héroe del segundo juego, a su mejor elemento, bateando .900, con cuatro hits el jueves, incluido su jonrón. Está apagado el que fue el mejor artillero en el rol regular, Danny Ortiz, quien cambiaría su .125 de ahora por algo de sus 35 jonrones y 108 producidas de antes de los playoffs. Y ojo con Pete O’Brien (cinco hits en el primer juego) y un encendido Jorge Flores, que anda bateando bien.
El pitcheo no tuvo fortuna para ninguno de los dos equipos. Los Leones mandaron a dos piezas clave a abrir los primeros dos juegos, con Henderson Álvarez y Elián Leyva saliendo antes de terminar la quinta con buena ración de leña. Estarían disponibles si hay sexto y séptimo partidos. Lo de los Pericos fue normal: su pitcheo no fue tan bueno como el de los melenudos, sobre todo en casa, donde cualquier batazo es hit o se va a la calle.
Considerando como es el béisbol en Puebla, es que a veces en las decisiones a tomar es donde puede estar parte del éxito.
Por ejemplo, aunque todo sea a toro pasado, Vizcarra confió en un Peterson que desde la semana final estuvo titubeante y falló en el primer choque. Gutiérrez lo saludó con el jonrón que puso fin al duelo en el noveno acto. No es, nunca lo será, volver a casa con una ventaja de 2-0 que con un 1-1. A Puebla ese triunfo le recargó toneladas de motivación, tanto como la que perdieron cuando los peninsulares ganaron el primero de la serie.
La noche previa, Vizcarra jaló del dogaut a Lázaro Alonso para batear en situación de peligro y el cubano-mexicano respondió con hit remolcador. En el juego 2, estaba en la misma circunstancia: corredor en primera sin out, y en turno Jaime, con el marcador empatado. En Puebla no ganas con una carrera, menos siendo visitantes, por lo que la indicación de se vaya con toque de sacrificio se tornó sorpresiva. Peor aún, Jaime falló el toque y fue clave para diluir la amenaza.
Digamos que borrón y cuenta nueva. A los Leones les urgirá ganar desde hoy para apretar a los Pericos, que a toda costa buscarán al menos un triunfo en tres partidos para asegurar el retorno a casa.
Ayer, el receptor Sebastián Valle, apenas llegando de Puebla, manifestó su optimismo, que no es para nada confianza: “Esta es una buena serie y estamos mentalizados en ir juego a juego para ganar. Que sea lo que Dios disponga. Pero vamos a salir con todo”.
En los costilleos de béisbol mexicano, de la serie de la que más se habla por asuntos de béisbol es la de Leones-Pericos, así que lo que se espera es un fin de semana caliente. Y que el nivel de intensidad aumente en esta reanudación en un Kukulcán donde ayer se vendían boletos como pan caliente.— Gaspar Silveira Malaver
