Nada mejor que comenzar ganando una serie de postemporada de tanta rivalidad, con historia como pocas en la Zona Sur. Y ganar con autoridad.
Así se vieron los Leones anoche, en un marco espectacular como se veía el Parque Kukulcán con más de 12 mil espectadores, venciendo por paliza de 9-1 a los Tigres de Quintana Roo. Cierto, muy cierto, lo que dijo Fernando Valenzuela Burgos, presidente de los bengalíes: “Contra Tabasco también comenzamos perdiendo… y ganamos la serie”.
La diferencia puede estar en el estado anímico en que se ven los Leones. Sin echar campanas al vuelo, porque esto apenas inicia, los melenudos dieron un importante golpe de autoridad.
Henderson Álvarez lanzó sólida serpentina en poco más de cinco actos, antes de salir por una molestia física, y Norberto Obeso y Art Charles se llevaron la cerca del jardín derecho, algo que pocas veces se vio en la temporada, por la dificultad del viento, para encabezar una ofensiva de 12 inatrapables, ataque tupido ante prácticamente todos los tigres que subieron a la loma.
La tercera victoria seguida de Yucatán en estos playoffs fue una señal, no hay duda, para toda la Liga Mexicana, mostrando su mejor versión en una larga campaña que tuvo dificultades en todo momento. José “Cafecito” Martínez, algunas veces señalado como pasivo, le puso piernas para convertir en triple un batazo con el que cualquiera se hubiera conformado, máximo, en doble. Y luego anotó con un wildpitch. Un acierto de los Leones, y una de varias faltas de concentración de unos Tigres que no se habían visto así.
Llegaron a la quinta con ventaja de 2-1 para los Leones. Y, pues fiesta con una estrofa de una pegasosa canción que suena cuando batea Obeso: “¡Y se casó el huitlacocheeee!”. Sonó y sonó cuando Obeso mandó la pelota a las butacas del derecho. Sonoro el trancazo del bailarín jardinero y muchos haciendo el pasito que muestran en la pantalla en cada turno suyo. Siguieron Wálter Ibarra y “Pepón” Juárez con sencillos y Charles puso la guinda al racimo de cuatro con otro estacazo que se fue sobre los espectaculares del derecho. Una falla en el programa que mide las dimensiones de los batazos dejó a todos pensativos sobre cuánto habrá volado esta pelota conectada por el poseedor del récord del jonrón más largo de la historia desde que se miden los jonrones.
Con eso era suficiente. Pero anotaron tres veces más, y los relevistas, desde que salió Henderson, con Tyler Wilson, David Gutiérrez, Tim Peterson y Christian Prado, estuvieron dominantes completando la faena de ocho hits. Tener fuera de base a Olmo Rosario, Reynaldo Rodríguez y Tito Polo (de 12-2 entre los tres) fue vital para el pitcheo de los yucatecos.
Hoy debe ser diferente, como es el béisbol, pero igual habrá talento de sobra en la loma con el tigre Pedro Fernández contra Jake Thompson.— Gaspar Silveira
