Ni duda que los que construyeron a los Leones de Yucatán en los años 50 del siglo pasado pueden sentirse, desde arriba, orgullosos de los que continuaron con la estafeta.
Los Leones de Yucatán, que estuvieron deambulando entre mediocridades toda la temporada, volvieron a izar el banderín de la Zona Sur con una coronación tinta en sangre en la casa de los Diablos Rojos del México, venciéndolos 7-5. Y, cómo en 2006, cuando primero eliminaron a los Pingos en siete juegos, viniendo de atrás, se van con las maletas cargadas de ilusiones para enfrentarse a los Sultanes de Monterrey.
¿Cuándo inicia la Serie del Rey?
La Serie del Rey arranca el sábado en el Estadio Monterrey. Luego de esta que puede verse como una final adelantada, con toneladas de adrenalina, qué más pueden esperar los melenudos para vivir. Si hay más desafíos, seguramente estarán allá para afrontarlos.
Por donde se le mire fue increíble. Los Leones de Yucatán se pusieron abajo 3-1 en esta serie y ganaron el quinto en casa para mantener la respiración. Y en el Estadio “Alfredo Harp Helú” brindaron una de las remontadas más épicas que se recuerden. Ganaron el sexto cuando estaban ocho carreras abajo, a seis autes de perder, y llegaron al séptimo, un auténtico volado.

Fue, el de anoche, uno de esos juegos que tienen que ser casi perfectos, máxime si es en un escenario donde por el vuelo de la pelota todo puede pasar. Arrancaron bien, se fueron al frente, pero los empataron con el sello de los Diablos, el batazo grande. Pero estos Leones no se rindieron nunca. Y ganaron con un poco de todo. Claro, con más drama que cualquier otra película.
En la novena, Jorge Rondón tuvo dos corredores en base y sacó el último aut dominando a Ramón Flores con rodado a segunda, fildeando por Ibarra y liquidado por el Newman de Charles.
No podía ser más increíble: los Diablos, los grandes perdedores en el diamante y fuera del campo por tramposos, se quedarán otro año sin lograr el campeonato. Ocho años, casi 3 mil días, y no suben a un trono que ahora parece propiedad de los Leones de Yucatán, un equipo al que e, está visto, le respetan tirios y troyanos.
Muchos momentos clave, sin duda. Muchos hombres que se pusieron el overol para hacer el trabajo.
Quizá a muchos no nos gustó lo del rol regular, pero aquí es otra historia. Y ganó el equipo que más se esmeró, el que e apretó.

Un turno de vital importancia se vivió en la séptima. Con el score 5-5, Leyva puso dos en base con uno fuera y apareció en la caja de bateo Japhet Amador, quien ya tenía tres hits, incluso un jonrón. Si lo pasaban intencional nadie iba a decir nada, pero le lanzaron y el “Gigante de Mulegé” se fue con un rodado para salvadora doble matanza.
Y más crecidos que nunca llegaron los Leones al bate al octavo. No les salían bien las cosas pues se embasaron los primeros dos y otra vez fallaron en el toque de bola. Los Diablos le lanzaron al siguiente, “Pepón”, quien doble al central enmudeció a casi todos, menos a los picos yucatecos que saltaron en grande. En la tierra del Mayab no había un lugar donde no se siguiera el andar del buque insignia del deporte profesional yucateco.
Hunter Cervenka hizo un relevazo en la octava y todos a sufrir en la novena con Rondón, pero el venezolano salió a flote para consumar está hazaña. Los Diablos, acusados de hacer trampa, comienzan un duro receso vapuleados por los aficionados.
A setenta años de distancia de la creación de los Leones, los actuales melenudos tiene mucha historia para seguir contando. Así el béisbol con los equipos de garra.
Aficionados de los Leones de Yucatán celebran en el Monumento a la Patria
Tras el juego, algunos aficionados se dieron cita al Monumento a la Patria, para mostrar su apoyo y alegría por el regreso de la Serie del Rey.

