MÉRIDA.- A miles kilómetros de distancia siempre te encuentras con yucatecos. Ahora, apoyando a los Leones de Yucatán en el vital Juego 6 ante los Sultanes de Monterrey, que comenzaron la jornada dominical con ventaja 3-2 en la Serie del Rey.
De pronto, el mínimo silencio que se vive en el Estadio Monterrey con más de 23 mil espectadores se rompe con el tronar de tambores y timbales de un grupo de extraños en el lado del jardín izquierdo. La bandera colgada en los barandales delata su procedencia: son yucatecos.
Y reciben un estruendoso “buuuuu” cuando se van con el “Yucatán… Yucatán…”. O más cuando vuelven con su “Yo si le voy le voy a Leones…”
Estos hombres y mujeres que forman la Porra Melenuda fueron los encargados de representar a… ¿Veinte? ¿Cincuenta? No sabemos cuántos eran, pero eran pocos. Y es que a miles de kilómetros de distancia siempre te encuentras con yucatecos.
Ahora, apoyando a los Leones en el vital Juego 6 ante los Sultanes de Monterrey, que comenzaron la jornada dominical con ventaja 3-2 en la Serie del Rey.
A la Porra Melenuda que dirige Javier Samos le abuchearon con todo, pero, estoicos, los yucatecos continuaron con su apoyo. Cómo suele pasar cuando van a otros estados, los ubicaron lejos, está vez sobre el bullpen de los melenudos, en lo alto de las tribunas del jardín izquierdo, pero desde allá dejaban sentir su apoyo al equipo local, sin importar el cansancio, pues viajaron 30 horas en carretera en el autobús del club. Salieron a las 4 de la madrugada del sábado y llegaron a las 7 de la mañana del domingo a la Sultana del Norte.

Y entre miles de playeras blancas y rayadas, algunas oscuras, aparecen igual en el Palacio Sultán algunas playeras de los Leones. Eso da gusto, lo hemos señalado incontables ocasiones cuando te metes a otro escenario lejos de casa y allá están los paisanos.
Fue todo en un día que se antojaba para la épica, que nada tiene que ver con la lógica. Porque la lógica indicaba que, por estar en casa, los Sultanes impondrían condiciones.
Pero este Juego 6 tenía su chiste, un encanto especial porque, llegue o no al máximo, la Serie del Rey 2022 tuvo ingredientes para sazonar una de las mejores finales de años recientes.
Y si los Leones querían sobrevivir, tenían que hacer algo.
Las fieras movieron su line up para esta juego de vida o muerte, presentando a Luis Felipe “Pepón” Juárez como segundo, Art Charles tercero, “Cafecito” Martinez cuarto, Cristian Adames quinto, Yadir Drake sexto, Sebastián Valle séptimo, Josh Fuentes octavo y Wálter Ibarra noveno. Solo el primero, Norberto Obeso, se mantuvo en su turno original. Y funcionó en todo momento. Adames estaba apagado y produjo las primeras tres carreras. Detalle de alto impacto.
Onelki García fue el abridor usado por el piloto Roberto Vizcarra y también le dio la salida sólida que esperaba: casi cinco actos con solo una carrera. Los relevistas, a cómo pudieron, mantuvieron la delantera.
Los selváticos mostraron algo que se necesita en el ADN de un equipo finalista: no rendirse. Cuando llegaron las tres carreras de la octava entrada, se logró el ataque con turnos de calidad, bien peleados, corriendo por la base extra, buscando poner la pelota en juego, no tratando de superar la barda.
Y cumplidas ocho actos, con el score 6-2, fueron muchos aficionados regios que abandonaron el estadio. A sus jugadores los abuchearon algunas veces en la octava entrada.
Y, al fondo, en el silencio del estadio más espectacular de la Liga Mexicana, otra vez se escuchó a la Porra Melenuda. “Yo si le voy le voy a Leones” Que perdure por siempre.— Gaspar Silveira
