Reía, sí, a ratos de angustia, a ratos de emoción, quizá pensando en el mosaico de sensaciones que debe haber entre quienes, en el diamante, luchan por alcanzar la gloria que hace felices a los que están afuera.

Hoy los Leones llegan otra vez al límite de una temporada de la Liga Mexicana. Anoche en el Estadio Monterrey estaba planeado todo para que a los Sultanes les entreguen la Copa Zaachila, el grupo musical, la tarima, las playeras conmemorativas… Todo.

Quizá recordé a los Leones del año pasado en el Kukulcán, cuando desde el cuarto juego pensaron en que el momento había llegado y nunca llegó. No vamos a olvidar, no lo creo, ese día lluvioso que retrasó la Serie del Rey de 2021 y que dio oxigeno a los Toros de Tijuana. El resto de la historia ustedes lo saben.

Anoche en la rueda de prensa el siempre estoico, sólido carácter de Roberto Kelly entró en tensiones igual, defendió a  su equipo de los nervios mostrados en el partido. Le llamó ansiedad, no presión, que era nuestra pregunta al panameño. Cierto, todos están ansiosos.

Y los Leones además de esa ansiedad están con la moral por las nubes. Roberto Vizcarra me dijo en la charla que eso de hacer un poquito de todos para lograr el éxito es lo que siempre se debe procurar en los deportes y en la vida.
El pircheo de Onelki, el relevo de Cervenka, el despertar de Adames, el poner uno adelante a todos en el line up, el jugar aguerrido en las bases.

Si a ello le sumamos cuatro errores de unos Sultanes que habían jugado sin mácula, entonces la sinergia fue perfecta. A muchos kilómetros de distancia,los Leones hicieron otro entradón en el Kukulcán, donde los aficionados vieron en la pantalla gigante el Juego 6 que ganaron los Leones a las faldas del Cerro de la Silla.

Preguntamos a varios periodistas regios porque el desencanto de los aficionados que silbaron a sus jugadores cuando fueron dominados en la octava. “Pensaron que hoy era el día”. Y pues no, no fue. Los Leones y su legión de seguidores han comido de esto dos años seguidos. Eso duele mucho.

Repasamos lo que dice la prensa regiomontana y si, efectivamente, dan cuenta de que el domingo estaba listo para la gran fiesta de la undécima estrella para el equipo orgullo de los regiomontanos.

Los principales periódicos tienen dobles planas y secciones especiales en sus entregas de lunes. Más entonces me acuerdo de aquel lunes de septiembre del año pasado, cuando teníamos listo todo para publicar la coronación de los Leones que nunca fue.

La esperanza perdida en 2021 y la ilusión encendida en 2022 tras la victoria del Juego 6. Hace poco los daban por muertos ante los Diablos y mire qué hazaña de eliminarlos en el infierno. A Monterrey llegaron el sábado como víctimas seguras y estropearon la fiesta del domingo.

Y todo lo hicieron esos nueve del diamante y todos los que están en el dogaut. Dice Adames que es cosa de equipo. Ni duda.
Este cuaderno de viaje se cerrará el martes. Pero hoy su página dice que tiene vida está Serie del Rey. Lo de mañana será otro tema de trascendencia.