PROGRESO.— Momentos de angustia atravesaron durante la jornada del miércoles, los tripulantes de un yate que se encuentra atracado en el astillero Astizur, ubicado en el puente de Yucalpetén.

La periodista Jenny Medina Morris, originaria de Perú, pero avecindada en Florida, se encuentra en este puerto junto con su esposo, pues trajeron su yate para labores de mantenimiento al citado astillero y cerca del mediodía comenzaron a notar actividad de algunas abejas que se encontraban en una parte del techo de una embarcación.

Al momento decidieron ponerse en contacto con el cuerpo de bomberos de la Secretaría de Seguridad Pública para reportar lo que sucedía y quedaron a la espera del arribo de los elementos para que los apoyaran, sin embargo, transcurrieron más de tres horas y los bomberos nunca llegaron.

En dicho lapso la situación se complicó, puesto que se percataron que ya había todo un enjambre de abejas que intentaban colocar su panal en un orificio que se utilizado para colocar luces.

Ante el gran temor generado por el enjambre, los ocupantes del navío se encerraron en la cabina, en espera de recibir ayuda.

Contraste cultural por un enjambre de abejas

A través de una llamada telefónica, la periodista contó a este medio, en los momentos de tensión que vivió, sobre todo, al no estar acostumbrada a presenciar ese tipo de fenómenos. Comenta que le llamó mucho la atención que la gente local, conformada por trabajadores del sitio, tomaban la situación a modo de broma, incluso se reían, pero no mostraban algún temor.

“ Yo me sentí como en la película de las abejas asesinas”, manifestó.

En un intento por recibir apoyo, comentó que también llamó a centros apícolas del Estado, pero ninguno le contestó la llamada. No fue hasta pasada a las cuatro de la tarde que arribaron al sitio Bomberos de la Secretaría de Seguridad Pública, quienes se hicieron un cargo de eliminar el enjambre.

Si bien los bomberos comentaron que existe un tema de protección para las abejas, explicaron que cuando la vida humana está en riesgo, ésta es prioridad, por lo tanto tuvieron que recurrir a exterminarlas. En caso contrario, se habría buscado la manera de retirarla sin causarles daño.

De acuerdo con la periodista, existía el riesgo de qué las abejas encontrarán en la forma de ingresar a la cabina, donde se encontraban encerrados a través de los las paredes internas del barco, por lo cual ya existía cierta desesperación y obligó a que se tuviera que acabar con ellas.

Desde su óptica periodística, comenta que le pareció muy interesante y, a pesar del riesgo y el temor que experimentó, también toma esta como una oportunidad de aprendizaje, pues los bomberos le explicaron detalles que ella desconocía del comportamiento de esta especie.

Asimismo, se mostró impresionada al saber que hay varios casos al día de personas que resultan con picaduras de abeja, que en algunos casos terminan en fallecimientos.

En su opinión, Yucatán presenta un notable crecimiento y eso también se nota en la llegada de personas extranjeras que llegan a habitarl la zona y, por tanto, desconocen este tipo de situaciones. Consideró que, en ese sentido, debería haber mayor difusión de información relacionada a casos y manejo de la especie.

Por otro lado, mencionó que el jueves se presentarían al barco otra vez los bomberos y un fumigador para verificar que no se haya quedado ninguna abeja a bordo y pueden estar seguros el resto de su estancia en este puerto.