Aunque viven en la mayor zona urbana estatal, para los meridanos también es relevante conocer qué hacer al ver una serpiente en Yucatán, ya que en las periferias de Mérida viven tres especies venenosas.
En el último fin de semana de marzo, un menor de 13 años sufrió una mordedura de una nauyaca en Chacsinkín, municipio del sur de Yucatán; además, una mujer y una niña, mordeduras de sendas cascabeles en Cabichén y Emiliano Zapata, comisarías del oriental Tizimín, respectivamente.
Por qué ocurren mordeduras de serpientes en Yucatán
En entrevista con Diario de Yucatán sobre este tema, el biólogo herpetólogo Pedro Nahuat Cervera, director de Ekuneil Península de Yucatán, agrupación que difunde el conocimiento sobre los anfibios y reptiles de esta región, informa que las mordeduras de serpientes pueden deberse a muchos factores.
El principal es que las personas cada vez están más adentro de la selva, cada vez tenemos más terrenos, casas u otras construcciones dentro de la selva, añade.
Otro factor es que las serpientes tienen muy buen camuflaje. Entonces, a veces podemos estar muy cerca de ellas y no verlas.
Es muy importante recalcar que las serpientes no buscan mordernos porque no somos sus presas. No les sirve de nada mordernos.
Simplemente ellas buscan defenderse. Muchas veces ellas no saben que nosotros no queremos hacerles nada y al acercarnos mucho, pues ellas se defienden.
Yo les doy siempre a las personas el siguiente ejemplo: Imaginemos que estamos de pie y se nos empieza a acercar a alguien sospechoso, como no conocemos sus intenciones pensamos que nos puede hacer daño y vamos a defendernos.
Pasa lo mismo con las serpientes. Entonces, en ese momento es cuando ocurren las mordeduras.
Por qué se ven serpientes en fraccionamientos de Mérida
Hace unos días vi una serpiente arrastrándose en mi patio que no tiene piso de tierra. ¿Cómo se explica que haya serpientes en los fraccionamientos de Mérida si la ciudad es una “plancha de concreto”?, preguntamos.
Las serpientes están en todos lados y muchas veces una zona con vegetación natural, como un parque, un patio con muchas plantas, etcétera, es un hábitat para ellas, contesta el especialista entrevistado.
Como nosotros estamos destruyendo sus hábitats, ellas tienen que adaptarse, tienen que buscar dónde poder estar, como los patios o los parques, y muchas veces pensamos que no, pero hay serpientes en la ciudad, generalmente inofensivas, como las boas y las ratoneras.
Y en la periferia de la ciudad, donde los fraccionamientos están en contacto casi directo con la selva, ahí sí ya podemos encontrar más especies de serpientes, incluso venenosas.
Pasa lo mismo en las zonas rurales, las cuales al estar rodeadas de vegetación natural es muy probable que existan serpientes y muchos otros animales cerca de de las personas, como los insectos, los murciélagos, los ratones, etcétera.
En las zonas rurales hay animales que no hay en la ciudad, pero en la ciudad aún seguimos teniendo serpientes, enfatiza.
Cómo cruzan de una casa a otra
¿Las serpientes pueden reptar en una barda y caer en el patio de otro vecino?, preguntamos.
Sí. Las serpientes son animales fantásticos que pueden trepar en superficies rugosas, como una pared de tirol porque hay suficiente agarre para ellas. En una pared con un acabado liso no pueden trepar, responde.
O a veces suben a los árboles cercanos y pasan a otro predio. Incluso, no necesariamente cruzan por arriba de un muro, a veces abajo hay pequeños agujeros en las bardas por los cuales pueden cruzar.
Los riesgos de una piscina, plantas, escombros…

Entonces ¿puede ocurrir que una serpiente que está en un piso de tierra suba a un árbol, de ahí pase a un techo y luego al suelo?, preguntamos.
Así es. Puede ser casualidad o, en ocasiones, puede ser porque busca algo en particular, contesta el herpetólogo Pedro Nahuat.
Por ejemplo, ahora, por el calor, una casa que tiene una piscina y mucha vegetación es una fuente de agua muy importante para todos los animales.
Entonces, se puede acercar a tomar agua alguna serpiente, alguna zarigüeya, algún ave, etcétera.
Igualmente las casas que tienen un jardín muy grande donde riegan mucho, tal vez tengan ranas, las cuales son comida de la serpiente muchas veces.
O una casa que tiene muchos escombros y ahí viven ratas, que también son atractivas para las serpientes.
Esto puede llevar a que haya serpientes en nuestras casas y a que las veamos de manera constante, afirma.
Serpientes en Yucatán: las frecuentes en Mérida
¿Qué serpientes son más frecuentes en la ciudad de Mérida?, preguntamos.
Dentro de la ciudad he visto muchas serpientes, todas de especies inofensivas, como la boa, la ratonera oliva, la serpiente rayada yucateca y la serpiente perico.

En las periferias de la ciudad, podríamos encontrar serpientes venenosas, aunque son muy raras las serpientes venenosas en las casas.
Calculo que de cada 100 serpientes que he visto, cinco han sido venenosas en la periferia de la ciudad, pero sí hay.
Serpientes en Yucatán: las víboras
¿Cuál es la más venenosa de las serpientes que viven en Yucatán?, preguntamos.
Realmente todas las serpientes venenosas de nuestra región tienen un veneno muy similar. No hay una que sea más venenosa que otra, responde el entrevistado.
Son cinco las serpientes venenosas que tenemos: la coralillo, la cascabel, la huolpoch (cantil yucateca), la nauyaca real (cuatro narices) y la nauyaca yucateca.
De hecho, aquí, en los alrededores de Mérida, únicamente tenemos tres: la huolpoch, la cascabel y la coralillo.
Las dos nauyacas no llegan a Mérida. En las publicaciones que conozco no hay registros científicos de su presencia cerca de Mérida.
Los registros de avistamientos más cercanos a Mérida
El registro de una nauyaca yucateca más cercano a Mérida se hizo por Sacalum, municipio de la zona de Muna que está como una hora de esta capital.
Y el registro más cercano de las nauyacas reales (cuatro narices) es en Chichén Itzá.
Además, he visto huolpoches (cantiles) en muchos lugares de la Península de Yucatán: en Mérida, cerca de Campeche, cerca de la playa de Progreso y en Valladolid, entre otros.

¿Cuál es la serpiente más frecuente que su agrupación ha visto o que la gente les ha reportado en Mérida?, preguntamos.
La boa. Es una serpiente por la que nos hablan muchísimo porque son serpientes grandes, fáciles de ver y que logran sobrevivir en la ciudad. Las han encontrado hasta en el centro de Mérida, contesta.
Y, de las venenosas, la coralillo es la serpiente que se encuentra mucho en las zonas norte sur, oriente…, realmente en toda la periferia de Mérida puede estar.
Por qué no se debe matar a las serpientes en Yucatán
¿Qué les dice a las personas que opinan que pueden tolerar a ciertos animales silvestres, pero si ven una serpiente la matan porque prefieren prevenir que muerda a alguien de su familia?, preguntamos.
Mira, matar a una serpiente es dañar nuestro futuro, porque las serpientes son una parte increíblemente fundamental en el ecosistema y mucha gente lamentablemente esto no lo sabe, responde el herpetólogo Pedro Nahuat.
Actuamos por el miedo, porque muchas veces ni siquiera son peligrosas.
Tenemos el miedo al instante, pero no vemos que las serpientes nos ayudan a controlar poblaciones de animales y son parte de las presas de otros animales. Y esto es muy importante para nuestro ecosistema, explica.
La naturaleza cada vez está siendo más afectada y dañar a las serpientes es una afectación grave, subraya.
Qué hacer al ver una serpiente en Yucatán
Ahora, yo también me pongo en el lugar de las personas de que vemos a una serpiente y si no tenemos la experiencia y el conocimiento, lógicamente, vamos a pensar en nuestra familia.
Pero lo que debemos hacer al ver una serpiente es lo siguiente:
- Mantener la calma primero que nada.
- No perder de vista a la serpiente, ver dónde se escondió, para facilitar la labor de las autoridades.
- Llamar a los servicios de emergencia. Los bomberos y la policía están capacitados para capturar esos animales, extraerlos y reubicarlos de las casas. También Protección Civil puede ayudar.
No debemos matarla porque, además de que es un daño para el ecosistema, podemos resultar mordidos, alerta.
Muchas de las mordeduras que ocurren cada año, informa, son porque la gente trata de manipular o de matar a la serpiente y, pues, las serpientes son rápidas y sucede la mordedura porque se defiende de lo que ellas consideran una agresión.
Entonces, nunca es recomendable acercarse a matar a una serpiente, sobre todo si no sabemos qué especie es, porque puede ser contraproducente para nosotros.
A qué distancia estamos seguros
Si yo veo una serpiente, ¿cuánto me debo alejar? ¿Cuál es la distancia segura? ¿Me puedo mover o si me muevo me ataca?, preguntamos.
Desde un metro. Pero si nos alejamos tres o cuatro metros, estaremos totalmente seguros, contesta.
Normalmente, el rango de ataque de una serpiente es la mitad de su longitud.
Si te puedes mover, pero hay que alejarse con calma porque si corremos la serpiente también va a moverse rápido. Y no perderla de vista para que pueda llegar la la ayuda, sea bomberos, policía o Protección Civil.
¿Por qué la serpiente avanza con la cabeza levantada?, preguntamos.
Muchas veces es para ver su entorno, para ver sus depredadores, para buscar algún refugio. Depende mucho de la especie, responde el herpetólogo Pedro Nahuat.
Hay especies que sí se mueven así, con la cabecita levantada, como para ver qué tal. Hay otras especies que se arrastran más, hay serpientes que viven bajo el suelo, por ejemplo, y nunca levantan su cabeza.
Depende mucho de estas cuestiones. Pero principalmente es para ver su entorno y qué hay en los alrededores, si hay algún ave que la pueda atacar, si hay algún cuerpo de agua.
La coralillo, una serpiente tímida
Leí que la coralillo es una serpiente muy agresiva. ¿Qué tan cierto es?, preguntamos.
La verdad, no es nada cierto. Al contrario, la coralillo es de las serpientes más tímidas que existen, contesta.
Existen muy pocas mordeduras de coralillo. De hecho, en los últimos 15 años si han habido cinco mordeduras, es mucho. Yo creo que hubo hasta menos.
La coralillo, por su coloración tan vibrante, lo que menos hace es atacar. Más que nada, busca que la gente la vea para evitar el conflicto.
Y cuando se siente amenazada, cuando hay algo que la pueda atacar, ella lo que siempre hace al principio es tratar de escapar de sus depredadores y casi nunca ataca.
Las mordeduras ocurren cuando alguien trata de manipularla o la coralillo se mete a un zapato y la pisan, o algo así, pero es sumamente raro que pase la mordedura de coralillos.
Es mucho más común una mordedura de la huolpoch y de la cascabel a una mordedura de la coralillo, contrasta.
Las serpientes no persiguen a las personas
En alguna ocasión, una persona me contó que de niño se encontró con cierta víbora enrollada en un sendero y, así, enrollada, la persiguió, comentamos.
Existen muchas creencias, muchos mitos, acerca de la huolpoch (cantil yucateca) y de la cuatro narices (nauyaca real), que se enrollan, que brincan y demás, indica el entrevistado.
La verdad, las serpientes no pueden brincar así como para perseguir a las personas. No nos persiguen porque no tienen por qué hacerlo.
Las serpientes siempre, y la boa constrictor en particular, cuando están enrolladas es porque están camuflajeándose, tratan de evitar que las vean sus presas, tratan de pasar inadvertidas.
Yo he visto más de 100 boas constrictor a lo largo de mi vida, algunas muy cerca de mí, y ninguna ha hecho por morderme ni por perseguirme. Las que yo me he encontrado han sido muy tranquilas.
La “ventana” de tiempo para recibir el antídoto tras una mordedura de serpiente
Si te muerde una serpiente venenosa, la recomendación oficial es ir inmediatamente al médico, pero, considerando que en Yucatán algunas poblaciones están lejos de los hospitales, ¿cuánto es esta “ventana” de tiempo?, preguntamos.
Esto es bien interesante porque la gente muchas veces piensa que una boa constrictor o una serpiente en particular nos puede matar en cuestión de minutos o algo por el estilo, responde el herpetólogo Pedro Nahuat.
La realidad es que la muerte por mordedura de serpiente en Yucatán es sumamente rara, afirma, porque tienen que pasar horas y, en ocasiones, hasta días para que haya un daño grave.
Ahora, lo recomendable siempre es acudir al hospital al menos en las primeras dos horas después de una mordedura de serpiente porque si llegamos cinco horas después, quizás no nos mate, o sea, podemos sobrevivir, pero tal vez ya tengamos un daño permanente en la mano, en el pie, un daño renal. Entonces, eso ya nos puede comprometer o perjudicar a nuestra calidad de vida, explica.
Si, bien, los hospitales principales están lejos de las comunidades, el Sector Salud tiene bien repartidos los antivenenos en diferentes Centros de Salud, añade.
Y, siempre y cuando se tenga un buen medio de transporte, cualquiera puede llegar a una unidad médica antes de las primeras dos horas, casi desde cualquier parte de Yucatán.
El tratamiento antiviperino
Generalmente, esos Centros de Salud tienen una dosis para estabilizar a la persona y enviarla de urgencia a un hospital que contenga más antivenenos.
¿Qué pasa? El inicio del tratamiento es de pocos antivenenos, pueden ser seis dosis, pero muchas veces se pueden requerir 10, 15, 20, 50 dosis, ahora sí que depende mucho de cómo reaccione la persona.
El tratamiento reglamentario es suministrar dosis de antídotos hasta que el veneno ceda. Y muchas veces si una persona es sensible al veneno, puede requerir más antivenenos que una persona que no tiene tanta sensibilidad.
Ha habido casos de personas que han recibido 90 o 100 antivenenos. Ellas sobrevivieron, informa.
Quiénes mueren por mordedura de serpiente

Por supuesto, una mordedura de serpiente puede ser letal, muchas veces si se combina con alguna comorbilidad. Por ejemplo, si los muerde una serpiente que afecta a la sangre y uno tiene hipertensión o es hemofílico o tiene problemas en la coagulación, podría tener complicaciones.
Los efectos del veneno de una serpiente dependen mucho de qué tan sensible es la persona y que comorbilidades tiene. Pero una persona sana, por lo general, puede aguantar varias horas, contrasta.
Claro, también depende mucho de la edad. Los niños y los ancianos son más sensibles al veneno de una serpiente, destaca.
Por último, el biólogo herpetólogo Pedro Nahuat enfatiza en que hay que respetar a la serpiente. Si nosotros le respetamos su espacio y no tratamos de agredirlas, ellas no nos van a agredir.
Y hay que mantener limpios los patios y terrenos para que no haya mucha posibilidad de que las serpientes estén allá, indica.
A las personas yo les diría que no se queden solo con lo malo, que investiguen también acerca de las importancias de las serpientes. Eso, estoy seguro, va a abrirles los ojos para ver que matarlas no es la primera opción y que no se debería hacerlo, sostiene.











