Si el diablo no mete la cola —aunque ellos quisieran que así sea— el Pachuca levantará el trofeo de campeón del fútbol mexicano el domingo en el Estadio Hidalgo.

Anoche, un concierto de errores de la defensiva del Toluca y una agresividad atípica para un visitante en un partido tan determinante, dejó la ida de la final con un contundente 5-1 a favor del cuadro de Hidalgo.

El ecuatoriano Romario Ibarra abrió el marcador a los ocho minutos y consiguió otro tanto a los 36 para los Tuzos. El zaguero argentino Gustavo Cabral a los 13, su compatriota Nicolás Ibáñez a los 52 y Mauricio Isais a los 41 sellaron la cuenta para el equipo dirigido por el uruguayo Guillermo Almada, que el torneo pasado se quedó en la orilla al perder la final con el Atlas.

Pachuca, que fue cuarto en la campaña regular, ahora podría perder en el estadio Hidalgo hasta por tres goles y aún así alzaría la séptima corona de su historia, la primera desde el Clausura 2016.

Jordan Sierra descontó para el Toluca al minuto 78. Los Diablos pudieron poner más interesante la vuelta ya en el tiempo agregado, pero el uruguayo Leo Fernández disparó un pénalti que fue atajado por Óscar Ustari.— AP

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