ROMA (EFE).— El Estado italiano prevé comprar la villa de Giuseppe Verdi, que se encuentra en precario estado de conservación y en medio de una pugna legal entre tres herederos, informó ayer el ministro de Cultura, Gennario Sangiuliano.

Para contribuir a la adquisición, el funcionario ha planeado efectuar una serie de conciertos de música “verdiana” para recaudar fondos, para lo cual cuenta con el apoyo de las óperas de Roma y de La Scala de Milán, reveló en una comparecencia en la Cámara de Diputados.

La casa-museo del compositor de “La Traviata” (1853) y “Aída” (1871) se encuentra en el municipio boloñés de Sant’Agata y recientemente cerró sus puertas al público, en medio de una pugna entre los herederos del artista.

El ministro Sangiuliano ordenó que se efectuara una inspección del lugar y se determinó que se encontraba “en condiciones de degradación y sus bienes móviles estaban en mal estado”.

“El Estado no puede permitir que este bien acabe arruinándose”, subrayó el ministro, para aclarar enseguida que también se cuenta con el apoyo del presidente de la región de Emilia-Romagna, Stefano Bonaccini.

No obstante, el gobierno tiene que esperar a que el Tribunal de Parma emita su fallo en la batalla judicial entre los herederos de Verdi antes de actuar para la adquisición de la villa.

“La cuestión está bajo mi vigilante atención y seguro que intervendremos”, prometió Sangiuliano.

El ministro explicó que una vez que el Tribunal designe un cuidador judicial se abrirían dos vías: una negociación directa para la compra e iniciar una subasta en la que el Estado tenga el derecho de preferencia.

“Es una cuestión que debe estar en el corazón de todos los italianos. Permítanme una premisa cultural: la casa de Verdi no solo es el lugar donde vivió el gran compositor, sino un lugar de la memoria colectiva nacional, un pedazo de la vida de todos nosotros”, defendió.

Verdi (1913-1901) es considerado un padre de la patria italiana, hasta el punto de que su nombre sirvió como lema para los partidarios de la unificación del país en el siglo XIX.

Y el coro de los esclavos “Va Pensiero” de la ópera “Nabucco (1842) es un himno sentimental de Italia, que se siente casi tan solemne como el himno oficial, el de Goffredo Mameli.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán