La selección española regresó a los entrenamientos en la Universidad de Qatar con la ausencia en el grupo de César Azpilicueta, junto al portero David Raya, en la primera sesión en la que el seleccionador Luis Enrique Martínez comenzó a preparar el enfrentamiento de octavos de final ante Marruecos.
El fuerte golpe recibido en el gemelo izquierdo por Azpilicueta ante Japón aún le tiene en duda. Tras ser sustituido en el primer tiempo y tener dos días de reposo de actividad física, el defensa sigue fuera del grupo y es duda para los octavos. Mientras que Raya sufre unas molestias en un tobillo.
Luis Enrique fue optimista en la evolución de Azpilicueta en su directo en redes de la noche sábado, pero horas después el defensa apenas pudo realizar unos minutos de bicicleta estática junto al campo principal de entrenamiento, viendo a sus compañeros desde la banda como preparaban con intensidad el enfrentamiento ante Marruecos.
Tras diez minutos de calentamiento en la bicicleta, Azpilicueta se puso en manos de un recuperador y posteriormente de los fisioterapeutas de la selección para tratar su dolencia con el objetivo de poder regresar a la dinámica de grupo.
Tras el estudio realizado por Luis Enrique del próximo rival, en el día que concedió libre a sus jugadores, el seleccionador comenzó a inculcar en sus jugadores aspectos clave de uno de los equipos que han sorprendido por su gran rendimiento en Qatar 2022.
Se esperan cambios del técnico asturiano, con un equipo titular que se asemeje más al del estreno ante Costa Rica que el alienado ante Japón en el tercer partido del grupo.
Sintieron temor
Rodri Hernández admitió que en los tres minutos en los que la selección española se vio fuera del Mundial, cuando fue remontada por Japón y Costa Rica hizo lo propio con Alemania, sufrieron “pánico”, pero reconoció que han aprendido de los errores y lo demostrarán mañana ante Marruecos.
“Estamos totalmente recuperados. Es verdad que fue un momento intenso en todos los sentidos porque el equipo salió a ganar con ambición, controlamos el partido en la primera parte y se nos escapó en diez minutos”, analizó.
“Fue complicado dar la vuelta porque se encerraron, sufrimos el pánico de estar fuera, no lo voy a negar, pero hemos hecho merecimientos para estar en octavos. El toque de atención nos vino muy bien pero estamos recuperados, con alegría y afrontamos los octavos con máxima ilusión”, añadió.
Enfocando ya en los octavos de final y un rival como Marruecos que “ha demostrado su potencial siendo primera de un grupo bastante complicado dejando fuera a Bélgica”, Rodri destacó su “alta calidad individual” y el buen funcionamiento “a nivel colectivo”.
Espera “un partido muy duro e igualado“, en el que España debe “tener un gran día para poder avanzar a los cuartos de final”.—EFE
