Los tiempos han cambiado en el deporte. Ahora ver a un chico de seis años viajando para participar en un evento nacional o incluso internacionales.

A lo mejor, en las cartas de los deportistas a Santa Claus no habrá tantas peticiones de juguetes. Es probable que esperen que en el trineo lleguen implementos deportivos. Justo lo que necesitan, más cuando están metiéndose a etapas en que van, a pesar de la edad, a involucrarse en el alto rendimiento. ¡Los niños dejarán de ser simplemente niños!

En la visita que recibimos en el edificio del Diario para este especial con motivo de Navidad, familiares de cuatro chicos menores de 12 años contaron algunas de sus peripecias para poder estar en todo: escuela, primero y más importante; entrenamientos y competencias.

Vadhir Rivera Buenfil, futbolista de la categoría Sub-8; Santiago Matos Amaro, beisbolista Sub-12, la gimnasta de rítmica Ana Luisa Abraham Habib, quien compite en 12, y la patinadora Elena Castro Ortega, de nueve, tienen grandes ilusiones para 2023 merced a lo que hacen: largas y largas horas de preparación, como detallan sus padres y ellos mismos.

Desde temprana edad han dejado de lado convivencias y se pasan más tiempo con su “otra familia”, que son los deportistas con quienes comparten equipos. Jornadas de cuatro, cinco y hasta más horas; fines de semana en campos deportivos.

“Pero eso es lo que les gusta”, dice Isaías Rivera, padre de Vadhir, cuya colección de trofeos y medallas ganadas en fútbol es extensa, y con proyección ya incluso hacia el extranjero.

Elena Castro y Ana Luisa Abraham cortaron sus sesiones de entrenamiento para estar en la sesión. Es diciembre, tiempo de vacaciones para muchos, pero para ellas no hay propiamente un descanso, y no les disgusta estar en el hielo o en la duela. Y Santiago, ya con la temporada terminada en la Liga Yucatán, espera cualquier momento para tomar el bate o los arreos de cátcher para seguir entrenando, sin dejar sus estudios (salió de primaria con 10 y empieza secundaria con un trimestre de 9.7 en calificaciones).

“Vamos a apoyarles mientras podamos, pero para nosotros es importante que pueda hacer una buena combinación de estudios con deporte. Es una etapa nada fácil, pero vamos a procurar que se pueda. Y que a él le guste”, comenta Luis Humberto Matos Palomino, padre de Santiago.

Entonces, si se sacan conclusiones, si están donde están, es porque, en definitiva, están luchando para destacar en sus disciplinas. Es una niñez esforzada. Así comenzaron quienes hoy brillan. El año pasado, para el 31 de diciembre, si recuerdan, llegaron al Diario Rodrigo Pacheco Méndez, y ganó la Copa Yucatán; Adirem Tejeda Amaro, y fue Mérito Deportivo; Jéssica García Quijano, Premio Estatal del Deporte, y Jéssica Basulto Salazar ganando pelas de box.

Así, no le pierda de vista a estos cuatro chicos de ahora, que son parte de la esperanza yucateca. En un mensaje grabado para nuestras cámaras, pidieron desearles a todos feliz Navidad, emocionados. Y desde Deportes, lo reiteramos. Que así sea.— Miguel Calderón, William Trejo, Gonzalo Sandoval y Gaspar Silveira

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