Un día antes de su único partido en el Estadio Azteca, Claudio Reyna evaluó el progreso del fútbol de Estados Unidos y la forma en que la selección de este país se mostraba más competitiva ante México.
“Creo que esto es un poco insultante para ellos, porque el fútbol es el deporte único en su país”, dijo en 2005 el entonces capitán del equipo estadounidense.
Su hijo Gio tiene la oportunidad de jugar en el Azteca por primera mañana, cuando Estados Unidos enfrente al Tri en el comienzo de la triple fecha que definirá la eliminatoria mundialista de la Concacaf.
La última aparición de Claudio Reyna como seleccionado nacional fue en el Mundial de 2006, durante una derrota ante Ghana. Así, Gio jamás vio a su papá jugar con el equipo nacional.
“Mi papá se retiró de la selección cuando yo tenía sólo 3 o 4 años”, dijo Reyna, quien tiene ahora 19. “Pero él me ha hablado de esto. Entiendo lo que algunas personas me han comentado, y evidentemente he visto partidos en el Azteca”.
El futbolista adolescente habló en Houston, donde entrena la selección de Estados Unidos.
Canadá lidera el octagonal de la eliminatoria con 25 puntos y Estados Unidos marcha segundo con 21, los mismos que México pero con mejor diferencia de goles.
Así, las tres selecciones norteamericanas tienen por ahora los boletos directos al Mundial. Panamá, cuarto con 17 unidades, obtendría el derecho a un repechaje contra Oceanía.
Luego vienen Costa Rica con 16 unidades y El Salvador con nueve. Jamaica y Honduras están fuera.
Si Estados Unidos se clasifica en la próxima semana, su nombre estará sí o sí en el segundo bombo del sorte.
“Avanzar a la Copa del Mundo es absolutamente el mínimo requerido”, dijo el mediocampista Tyler Adams. “Tenemos que hacerlo para que nuestro programa siga avanzando, para dar a nuestros jugadores la mejor oportunidad de continuar su desarrollo y para lograr esa exposición internacional y ese crecimiento de este deporte en Estados Unidos”.— AP
