La temporada con que Diego Ventura conmemora las bodas de plata de su alternativa va subiendo de tono en ruedos mexicanos.

El rejoneador hispano lusitano, empero, también ha pagado caro el precio de ser quién es, cómo ocurrió en su triunfal noche del sábado en la Plaza “El Paseo” de San Luis Potosí, dónde cortó cuatro orejas, pero también sufrió una caída aparatosa que, tras la corrida, le ameritó una visita a especialistas en la capital tunera.

Ventura, base de la cuarta corrida de la temporada de la Plaza Mérida, el domingo 26 de febrero, vivió dos noches seguidas de triunfos grandes. El viernes indultó un toro de Teófilo Gómez en la Plaza de Juriquilla, llena hasta la bandera. Y al día siguiente se dio su recital en San Luis, donde cortó las dos orejas de cada toro. Y eso que en el que abrió su actuación sufrió una caída que, tras la valoración, arrojó que padecía una tendinitis del supraespinoso de su clavícula derecha.

El lunes le inmovilizaron la clavícula para que repose antes de sus festejos de sábado y domingo, en Tlaxcala y Guadalajara, respectivamente.

Una semana después cerrará su temporada mexicana toreando en la Mérida, al lado de dos jóvenes mexicanos de a pie, como son Ernesto Javier “Calita” y Arturo Gilio hijo.— GASPAR SILVEIRA MALAVER

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán