Diez años atrás, cuando su carrera se iniciaba en el profesionalismo, Rebecca Peterson jugó un par de torneos muy buenos en canchas yucatecas. Los recuerdos afloraron anoche para la sueca, luego de dar otro gigantesco paso en un Mérida Open Akron 2023 que no la tenía considerada entre sus jugadoras del cuadro principal.

Hoy, Rebecca podría convertirse en la primera gran campeona de la WTA en territorio yucateco en una semana de ensueño. Se verá las caras en la batalla de campeonato con la italiana Camila Giorgi, quien en los primeros minutos de hoy venció a la checa Katerina Siniakova 7-5 y 7-6, en el cierre de una jornada de altísimos vuelos.

Rebecca primero, tuvo que ganar su lugar en el cuadro principal del Mérida Open Akron. Y este domingo luchará por el título del torneo, al quitar del camino a la estadounidense Caty McNally, a quien se impuso 6-2, 6-7 (4) y 6-4. Un escollo que no fue nada fácil de superar para la escandinava, pero para el que supo sacar fuerza de todos lados.

Quizá lo que ha Rebecca le ha facilitado las cosas es que era una jugadora que nadie tenía en el radar, pero en su camino a la disputa por el título dejó fuera a dos preclasificadas. Primero eliminó a Alycia Parks, quinta favorita (segunda ronda), y en cuartos de final venció a Magda Linette, la primera sembrada.

Ahora le negó a McNally la posibilidad de jugar su primera final en el circuito de la WTA. Caty había ganado en el único duelo previo en el que se enfrentaron, en 2019 en el torneo ITF W100 de Midland, también en ronda de semifinales.

Andy Murray, inspiración 

El de semifinales de la noche del sábado fue un partido de altibajos, en el que Peterson fue superior en el primer set, después sufrió en el segundo al verse abajo, pero forzó el tie break y en el tercero ganó seis juegos en fila, luego de verse abajo 0-4, tras perder su saque en dos ocasiones.

“Andy Murray me inspiró, pensé si él puede hacerlo, por qué yo no. Simplemente me mantuve peleando, pensando ‘puedes hacerlo’. Vengo jugando muchos partidos, estoy contenta de jugar buen tenis y ahora a recuperarme para el partido de mañana”, dijo la sueca al final del partido, refiriéndose al astro de la ATP que recientemente ha mostrado una bárbara capacidad de reacción en situaciones al extremo.

Y, en la rueda de prensa, lo señaló. Igual se puso melancólica cuando le preguntamos de sus recuerdos de una década atrás. “Creo que cuando llegue acá tenía yo una racha ganadora de como 25 partidos en fila porque había ganado partidos previos en casa, así que solo tengo buenos recuerdos de acá… pero sí, es muy diferente, porque en ese momento yo estaba tratando de ascender, estando en la posición en la que estoy ahora, queriendo subir mucho más en el ranking es muy duro y hay que trabajar mucho y en aquel entonces, todo era nuevo, nadie te conoce”. De salida de la sala de prensa, la abordó Nicolás Madahuar Bohem, quien organizó los torneos que trajeron a Rebecca en 2013 a Mérida.

Ahora, todo mundo habla de ella.— GASPAR SILVEIRA MALAVER