Una de las cosas que muchos admiran de Luis Felipe Juárez es que dice las cosas como las piensa. No dudó nunca “Pepón”, por ejemplo, en decir que es un orgullo ser parte de los Leones de Yucatán, que el equipo melenudo, flamante campeón de la Liga Mexicana, tiene mucho peso, pero no es una carga, “sino una responsabilidad que se tiene que tomar como es”, y cosas de ese estilo.

Cierto: los Leones son los Leones y sus jugadores, directivos y aficionados lo saben. Golpe a golpe, han ganado más partidos que todos en la Liga Mexicana en los años recientes.

Los Leones entrenaron ayer de manera formal por primera vez en el Parque Kukulcán, que estrenó moderno alumbrado. En sus casas, ligas o gimnasios, habían trabajado desde antes.

Y mostraron una carga motivacional que, comentó Juárez en una charla previa a la práctica, “fue la que nos ayudó a llegar a donde llegamos: el quinto campeonato”.

El equipo que vivió una remontada épica en el infierno ante los Diablos Rojos y luego fue a Monterrey a arrebatarles el cetro a los orgullosos Sultanes, abrió su pretemporada con cerca de 50 peloteros. Hubo varias caras nuevas, algunas ausencias que ojalá no pesen (Elián Leyva en el pitcheo, JJ Aguilar en los jardines y Oswaldo Morejón en el cuerpo técnico), pero entre todo y todos, el piloto Roberto Vizcarra piensa, como sus jugadores, que en lo anímico está una de las principales fortalezas de una organización que se ha ganado el respeto de tirios y troyanos.

“Este equipo, hoy a como está, puede pelear el campeonato. Hay un gran equipo, jugadores muy buenos y muy buenas personas”, dijo Juárez, sentado al centro de un trío que incluía a dos venezolanos de mucho peso el año pasado: el jardinero José “Cafecito” Martínez y el lanzador Henderson Álvarez.

De los nuevos, llegaron el campo corto Alcides Escobar, un jugador hasta hace poco de Grandes Ligas que tiene anillo de Serie Mundial y otros galardones. De jugadores de ese nivel, Juárez, Martínez y Álvarez fueron claros: “el que venga, tiene que venir a aportar”. Sumar a un equipo que, al menos por lo visto el año pasado, tiene solidez de sobra, sin caer en chocante. “Los Leones llegamos a donde estamos porque jugamos unidos, somos una familia. Desde que llegué, aún estando en rehabilitación, me arroparon. Eso te hace sentir bien”, expresó “Cafecito” Martínez.

La práctica, la jornada en sí, fue distinta. Los Leones hablaron ante una sala de medios atiborrada, concedieron también entrevistas por separado, algo prohibido, literal, por la pandemia, y luego hubo acceso al terreno de juego, donde platicaron y bromearon. Rarezas en tiempos difíciles.

Con estrellas ex de Grandes Ligas como Escobar, Henderson Álvarez, Cristian Adames, y otros como “Pepón”, Art Charles, Sebastián Valle, Wálter Ibarra y Norberto Obeso, se vio a jóvenes como Said Gutiérrez Mena, hijo del famoso “Poc Chuc” campeón de 2006. Said Jr., un consumado profesional de las aulas, es de los que pelearán por un sitio en el equipo, tarea difícil, pues hay una retahíla de lanzadores de probada calidad. Se retiró, informaron, Rafael Ordaz, veracruzano asentado en Progreso, así que cada vez se notan menos yucatecos en el róster melenudo.

“Esto se va a poner bueno”, dijo Yoanner Negrín, quien ya parece parte del inventario de los Leones. El “Asere”, como siempre, se dijo “ready” (listo) para la función que lo requieran.

Y, sonriente, Sebastián Valle dijo que “tenemos muchas cosas para motivarnos, para sentirnos contentos por estar de vuelta aquí”. Él y su familia están más que felices porque llegó el primer varón de la familia (tienen dos niñas), llamado, “clarooo… Sebastián”, como exclamó feliz el máscara sinaloense.

El “team sacerdotes” puso su granito de arena. “Se les motivó a la gratitud por la corona obtenida, a no dejar que la fama los maree , a dar más, porque la afición les va a exigir buenos resultados, a ser respetuosos y cercanos con la afición, sobre todo con los niños”, comentó, tras el “meeting” en el jardín izquierdo, el padre Lorenzo Mex Jiménez, capellán de las fieras desde hace tres décadas, acompañado ayer en las bendiciones por el presbítero Juan Carlos San Juan San Agustín, llevando dos “refuerzos”: los sacerdotes Jorge Martínez Ruz y Pablo Pérez Amézquita. “Se les agradeció el bien que le han hecho al béisbol y su contribución al fortalecimiento del tejido familiar y social que favorece un clima de paz social y a reconocer que la fortaleza para obtener el título es de origen divino”.

Eso lo reconocieron los jugadores. “Cafecito” indicó que “la unión entre aficionados, lo que ya dije del apoyo de la directiva y el cariño y respeto de los compañeros, puede ayudar a dar hasta el mil por ciento”.

En poco menos de un mes, los Leones abrirán la temporada en León ante los Bravos. “Si todos ponemos el cien… no más que eso, el cien por ciento, es posible alcanzar las metas”, dijo Juárez.

Las luces leed se encendieron y se puso a prueba la modernidad varias veces, mientras la manada, segmentada por posiciones, hacía los trabajos dirigidos por el “Chapo” y sus couches. Colocaron una bocina para que sea con música, pero siempre había alguien que rompía el orden con alguna broma. Armonía y camaradería.— Gaspar Silveira M.

u00a1Comienza la pretemporada 2023! u26beufe0fud83eudd81 Los Leones de Yucatu00e1n entrenan desde la cueva. “Vamos por el bicampeonato”, asegura Luis “Pepu00f3n” Juu00e1rez. https://cutt.ly/14Qbixq

Posted by DYDeportes on Wednesday, March 22, 2023

 

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